Gordo. Sobrepeso. Obesidad. Tripa
Una persona con sobrepeso. IMEO - Archivo

Ben Muscroft, un vecino de la ciudad británica de Sheffield que padecía de obesidad, perdió cerca de 100 kilogramos de peso tras vivir en sus carnes una humillante experiencia durante un viaje a China.

Según informa Mirror, el británico pesaba 175 kilos cuando fue al país asiático a visitar a su hermano en 2012.

Un viaje que, visto lo visto, y según confirma él mismo, le cambió la vida aunque fuera por lo desagradable que fue. Primero, en el avión tuvo que pedir una extensión para su cinturón de seguridad debido al volumen de su abdomen, y, una vez en China, la cosa no fue mucho mejor porque, según indica, la gente lo miraba constantemente en la calle por su tamaño.

Pero eso no fue lo peor, ya que, según manifiesta en los medios locales, lo que más le dolió -y marcó el punto de inflexión- es que no pudo conocer la Gran Muralla China porque su condición física le impidió recorrerla.

"No estaba en condiciones de caminar, lo cual realmente lamento", aseguró en una entrevista, donde aformó también que llegó un punto en el que no podía ni siquiera andar más de cinco minutos seguidos y le era imposible darse la vuelta en la cama.

De esta forma, tras el tortuoso y humillante viaje a China tomó la decisión de adelagazar.

Para ello, y según la misma información, Ben se unió a una organización especializada en programas de control de peso a la que asistía su padre y su hermana. Allí, además, conoció a Karen Parker, su actual pareja.

Ahora, años después, y con muchos kilos menos, este británico puede hacer una vida normal gracias a una alimentación adecuada al yoga y al running.

Y, por supuesto, ya se siente preparado para viajar de nuevo a China y, esta vez sí, poder vivir en plenitud la enorme experiencia que ofrece la Gran Muralla China.