El ser humano va pasando por distintas fases en su vida. Cuando llegamos a la adolescencia (a la 'edad del pavo') nuestras hormonas se disparan. Comenzamos a tener curiosidad sobre el sexo. Lo normal es que seamos nosotros mismos quienes, a través de los amigos, nos adentremos en este mundo.

Desde luego, no es la mejor opción, ya que puede que tus amigos estén igual de verdes en la materia. Lo normal sería que en los colegios se realizaran charlas sobre educación sexual. Algo que no suele suceder... Una conversación a tiempo con la familia siempre nos ayudará a encauzar mejor nuestras ideas sobre sexo. El problema es que nos da vergüenza hablar de estos temas con los padres. Lo mejor es, si lo tienes, pedir ayuda a un hermano o hermana mayor.

'Petting' es una palabra que proviene del inglés y que designa aquellas caricias mimosas que realizamos a un animal de compañía. Este anglicismo en nuestro país ha ido adquiriendo otro significado: el de 'magreo'. El 'petting' comienza en la primera etapa de nuestra adolescencia donde aún estamos descubriendo el sexo y el enamoramiento. Lo normal es que las relaciones afectivas con otras personas que nos gustan vayan a más sin pasar directamente a la penetración.

Técnicas de magreo

Para magrearse con alguien no hay ninguna técnica que debamos seguir (vamos, que es muy fácil eso de tocar donde más gusta) pero sí es necesario que las dos partes estén de acuerdo. De la misma forma se deben establecer unos límites. Las caricias se suelen realizar con la ropa puesta. Se puede llegar incluso al orgasmo por la fricción de los dos cuerpos.

Algunos opinan que el sexo oral o la estimulación manual forman parte del magreo. Desde mi punto de vista, no. Lo que sí es cierto es que la sociedad ha avanzado y puede que yo me quedará en prácticas más 'light'.  

Riesgos de ETS

No debería existir ningún riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual con el 'petting' siempre y cuando no pase la barrera de la que hablaba antes. En el momento en el que producen intercambio de fluidos hay riesgo de contraer una enfermedad.

No sólo con la penetración anal o vaginal podemos contraer virus o bacterias. Con el sexo oral también podemos. Incluso con la masturbación si tenemos alguna pequeña herida en la mano o no existe una higiene adecuada.

Conocer y conocerse

Lo que sí es cierto es que con este tipo de prácticas de iniciación al sexo vamos tanteando los lugares donde sentimos más placer. También nos hacemos una idea de lo que le gusta a la persona con la que estamos. El sexo, como la vida, tiene una serie de etapas y hay que seguirlas paso a paso.

Desde un intercambio de miradas o el primer 'pico' hasta que hacemos el amor ocurren una serie de acontecimientos que no deberíamos dejar pasar. Forman parte de un periodo maravilloso que se llama adolescencia y que en ocasiones no damos demasiada importancia por el deseo de crecer rápido.

Si alguno de vosotros que nos lee se encuentra en esa edad os recomiendo que seáis una esponja en todos los sentidos: el amor, el sexo, las relaciones personales... Cuando crecemos dejamos de tener tiempo incluso para ilusionarnos con las personas pues en nuestras vidas entran en juego otros problemas como el trabajo o el dinero (¿no es lo mismo?. Ahora que podéis ¡Disfrutar de vuestros magreos!