Angelina Jolie y Brad Pitt
Angelina Jolie y Brad Pitt EUROPAPRESS

En una escala de 1 al 10, ¿hasta dónde estarías dispuesto a llegar por venganza? Lidiar con una puñalada (del tipo que sea) por parte de alguien cercano puede resultar una experiencia no exenta de enojo.

A veces, ni siquiera se puede evitar la tentanción de darle al enemigo un poco de su propia medicina. Cierto es que la vendetta no es exactamente la opción más saludable que existe, pero a menudo es muy satisfactoria.

Bajo el hashtag #HowITookRevenge, usuarios de todo el mundo han compartido en Twitter las maneras más viles, geniales e hilarantes para vengarse.

Algunos confesaron haber manipulado la comida y la bebida en un ataque de ira. En un caso, una mujer cosió gambas a las cortinas de un hombre para ahuyentar a los posibles affaires con el hedor de los mariscos, mientras otra afirma que espolvoreó laxantes "en un frasco que contenía proteínas en polvo".

Otro eligió una manera un tanto escatológica: "Mi amigo se acostó con mi novia, así que reemplacé su whisky de 20 años con mi orina de 50 años", confiesa un usuario.

Pertubar la paz del traidor/a también resulta placentero. "Lo inscribí para que los testigos de Jehová le visitasen: la hora preferida es el sábado a las 7 de la mañana", postea una usuaria. O bien spamear telefónicamente, dando su número para que las empresas le frían a llamadas con fines comerciales. "Di su número de teléfono a todas las teleoperadoras que me llamaron".

A ciertas personas la venganza se les va de madre: "Mezclé crema depilatoria con su champú", relata un tuitero.

"Eliminé todas las vocales de su teclado", afirma una persona en la red social al explicar cómo llevó a cabo su particular ajuste de cuentas.

Poner a la venta los objetos con valor sentimental para el otro le sirvió a alguno para quitar esa espinita que tenía clavada. "Vendí en Ebay todos sus gadgets preferidos".