En un artículo anterior os hablaba de un estudio en el que las mujeres tienen más o menos orgasmos dependiendo de su forma de caminar. A mí me parecía algo absurdo y que tenía que ver más con la seguridad a la hora de marcar los pasos de las féminas en relación con la confianza en sí mismas cuando tenían sexo. Quizá no por la forma de caminar pero sí por el hecho de hacerlo hay mujeres que tienen orgasmos tan sólo por pasear, es el llamado 'Síndrome del pie orgásmico'.

No son muchos los casos registrados hasta ahora, pero podemos destacar el más conocido: Gretchen Molanen, una neozelandesa de 55 años que comienza con los síntomas tras salir con éxito de una complicada operación quirúrgica. Con el tiempo comenzó a notar una especie de quemazón en la planta izquierda de su pie a la hora de caminar y decidió ir al médico.

Tras varios estudios realizados por el Neuropsiquiatra y Profesor de Psicoparafarmacia Sexual de la Universidad de Utrecht, Marcel Waldinger, comprobó que existe una relación entre el nervio que registra la información sensitiva del pie y la vagina, una información que el cerebro en ocasiones no es capaz de diferenciar.

Orgasmos involuntarios

No debemos confundir este 'Síndrome del pie orgásmico' con el 'Síndrome de excitación sexual persistente'. Recordemos que el investigador Barry Komisaruck encontró una relación entre este síndrome y las mujeres que tenían quistes benignos, también conocidos como 'quistes de Tarlov'. Se encuentran cerca de la zona sacra de la espina dorsal, donde se encuentra el nervio pudendo.

En el primero de los casos, la mujer tiene el orgasmo de una forma totalmente involuntaria y comienzan desde el pie. Suelen ser entre cinco y seis diarios. En el segundo de los casos, es la excitación permanente lo que lleva a la masturbación constante para alcanzar el clímax y el número es tan indefinido como las veces que necesita la fémina para desfogarse.

Lo que sí es cierto es que ambos casos tienen que ver con problemas en la espina dorsal y con haber estado en tratamiento por enfermedad o pasar por una operación. Lo ideal es conocer y captar lo antes posible el problema, ya que la intervención quirúrgica para solventarlo no supone riesgos y apenas llega a los 15 minutos de duración.