William Maillis
William Maillis en el momento de recoger su diploma. ST. PETERSBURG COLLEGE

William Maillis era un estudiante ejemplar a una edad a la que otros niños aún están aprendiendo a hablar. Con dos años se defendía con matemáticas sencillas, con cuatro empezó a aprender álgebra, con cinco un psicólogo de la Universidad Estatal de Ohio aseguró que era un genio y con  nueve ya estaba terminando el instituto.

De hecho, su padre comenta que con siete meses ya era capaz de formar frases sencillas. "Le pedí que se tumbara en su cuna y me contestó, "no quiero"", narra su progenitor Peter Maillis, un sacerdote ortodoxo.

Ahora, según informan medios locales, con apenas once años, se ha graduado en  St. Petersburg College, convirtiéndose en el diplomado más joven de este pequeño centro de estudios superiores estadounidense. Su objetivo ahora es comenzar la carrera de física en la Universidad del Sur de Florida el próximo mes para lograr cumplir su sueño de ser astrofísico.

"Quiero probar al mundo que dios existe mediante la ciencia", asegura este niño, que no quiere que le traten distinto por su brillante currículo. "Yo estoy dotado para lo que estoy dotado y otra gente lo está en otras cosas", defiende Maillis.

Pretende entregar su doctorado en astrofísica con dieciocho años, la edad a la que una mayoría ingresa en la universidad.  Entre sus hobbies se encuentran el baloncesto, el fútbol americano, los videojuegos e imaginar versiones alternativas de la Historia, su otra materia favorita, por ejemplo, "¿Qué hubiera pasado si Alemania hubiera ganado la Primera Guerra Mundial?".

Tonjua Williams, presidente del St. Petersburg College, ha asegurado estar "totalmente fascinada" por el trabajo que ha hecho, describiéndole como "extremadamente brillante, muy abierto y colaborativo".