Amy y su suegra iban vestidas igual en el día de su boda
Amy y su suegra iban vestidas igual en el día de su boda. AMY PENNZA / TWITTER

Repetir vestido en una boda es una casualidad nada apetecible, pero mucho más lo debe ser para la novia. Aunque es poco probable que alguien vaya vestida igual que la protagonista de la boda... ¿O no?

Eso debió pensar Amy Pennza, una escritora de Kirtland, Estados Unidos, pero en su ceremonia no solo destacó ella, también lo hizo su suegra, ya que decidió ir vestida con un traje de novia.

Como parte del hashtag "BodaFail" que lanzó el programa de Jimmy Fallon, la mujer compartió su experiencia, que se hizo rápidamente viral.

"Mi suegra llevó un traje de novia a mi boda. Así que sí, supera eso, Twitter", comentó Pennza junto a la foto de ambas vestidas de blanco.

Sin embargo, a pesar de que en lo primero que se pensaría sería en la gran batalla campal entre suegra y nuera que se debió vivir en la boda, Amy Pennza explicó que no fue para nada así.

Según explicó, no sabía qué se pondría su suegra para la boda, por lo que se sorprendió cuando la vio. Pero simplemente le comentó inocentemente que ella  "podría ser la novia".

"Puedo confirmar felizmente que la boda transcurrió sin ningún derramamiento de sangre ni nadie siendo lanzado a la fuente de champán", explicó Pennza.

Pero, ante la insistencia de los tuiteros, explicó la verdad alrededor de la historia que ella ha nombrado como El vestido.

Al parecer, su suegra "es extremadamente ahorradora" por la pobreza que vivió de pequeña, pero también es "increíblemente generosa" con ella y su familia.

"Sí, el tema del vestido de novia fue un shock, pero fue un recuerdo divertido. Ninguno de los asistentes lo ha olvidado, y hay que admitir que las bodas no pueden ser olvidables", justificó Amy Pennza.

"Vale, ella llevó un vestido de novia a mi boda, pero lo ha compensado con creces. Cuando le comenté que este hilo estaba llamando la atención y le pregunté si eso le molestaba, ella me dijo que no: 'Lo que sea mientras me haga famosa'", concluyó la escritora.

Así que, aunque a priori fue una terrible coincidencia sin maldad, finalmente se convirtió en una anécdota divertida para recordar.