Romy McCloskey se dedica a la cría de las mariposas monarca. Hace unos días se encontró ante un reto muy importante al ver que una de sus criaturas nació con un ala defectuosa.

Esta imperfección no solo le impedían volar propiamente, sino que además le aseguraban una vida más corta que al resto de su especie.

McCloskey en su vida vida profesional es diseñadora de vestuario y se le ocurrió que podía ayudar a aquella mariposa a salir adelante con lo que tenía a mano. Solo empleó una toalla, una percha de alambre, pegamento de contacto, un palillo de dientes, un bastoncillo de algodón, tijeras, pinzas y polvo de talco.

Y con esas herramientas comenzó una operación quirúrgica en el salón de su casa, que según McCloskey en ningún momento iba a lastimar a su mariposa ya que “no tienen receptores de dolor en sus alas”.

Después de un día de reposo tras la cirugía la mariposa ya estaba lista para emprender el vuelo. Y voló con éxito.

Por muy importante que sea un reto no hay nada que no se pueda superar con un poco de paciencia. Lo mismo sugiere la Fundación de Mariposas Monarcas en un vídeo en el que indica paso a paso cómo realizar este tipo de operaciones en casa.