Tereza Burki ha demandado a una web de citas por no conseguirle su hombre ideal.
Tereza Burki ha demandado a una web de citas por no conseguirle su hombre ideal. FACEBOOK TEREZA BURKI

Tereza Burki es una divorciada a la que la búsqueda de su hombre ideal no le ha traído un compañero de vida, pero sí un aumento de su cuenta corriente. Exactamente, 13.100 libras (14.621,55 euros) en daños y perjuicios. Not bad.

Burki, de 47 años y con tres hijos, se inscribió en 2013 en Seventhy Thirty, una agencia londinense para encontrar pareja. Cómo habrá sido el caso que hasta el juez Richard Parkes, que el miércoles dictó una sentencia favorable a la demandante, dijo riéndose: "Gertrude Stein bromeó diciendo que quien dijera que el dinero no puede comprar la felicidad no sabía dónde comprar".

Ella esperaba encontrar "quizá al hombre de mis sueños, al padre de mi hijo", dado que en su mente estaba tener otro vástago más, pero en la sentencia se ha dictaminado que la agencia le mintió acerca de su membresía "exclusiva", dado que en su mente también estaba que su hombre ideal debía ser "adinerado".

No sólo adinerado. "Sus requisitos no eran nada modestos", observó el juez. Burki buscaba un "gentleman sofisticado" que trabajase en la industria financiera, con un "estilo de vida de rico" y "dispuesto a viajar internacionalmente".

A Tereza Burki le llamó la atención lo que leyó acerca de Seventy Thirty y se inscribió después de pagar unos costes de 12.600 libras (14.063,48 euros).

El juez ha comprendido que, si no se ha resuelto su vacío en el corazón, el de la cuenta corriente debía ser compensado junto con el tiempo perdido. "Este caso  trata de una mujer en busca de la felicidad romántica que asegura que la engañaron para que buscara en el lugar equivocado, pagando para ello una gran suma a una agencia de citas que, según ella, hizo promesas pero no logró cumplir", ha dictaminado.

Aunque la defensa de Lemarc Thomas, director de Seventy Thirtry, fue que había una cantidad considerable de miembros masculinos que cumplían los requisitos, el peritaje atestiguó que esto no era así. "Es falso puesto que sólo había unos 100 hombres activos en total", ha añadido el juez, que no considera este número una "cantidad considerable".

"Si la señora Burki hubiera sabido cuál era el verdadero tamaño de la membresía activa, no se hubiera inscrito en Seventy Thirty", ha dicho el juez Parkes, quien, sin embargo, ha ordenado a Tereza Burki a pagar 5.000 libras a la agencia por difamarla en una crítica online llamándola "a scam" ("una estafa").