Nos pasamos la vida entera viendo fotos de famosos y no tan famosos a través de las redes sociales gracias al ya tan conocido selfie. El ser humano, siempre persiguiendo la novedad y el protagonismo, se las ha ingeniado para ir más allá mostrando la parte del cuerpo que siempre permanece oculta: el culo.

Carencias e inseguridad

¿Qué hay detrás de la moda de enseñar el culo por internet? ¿Es una nueva forma de negocio, publicidad o marketing? Y las personas anónimas, ¿consiguen algo mostrando sus encantos al mundo? Varios estudios apuntan a que aquellos que se dedican a colgar sus autorretratos constantemente en redes sociales (sean del culo o de la cara) tienen carencias en su vida privada, amorosas o afectivas, y por ello necesitan ser mirados (o admirados) por sus contactos.

Internet es una ventana al mundo capaz de hacer que personas que pasan desapercibidas tengan un hueco entre un grupo de seguidores. No hace falta decir que el reclamo o la connotación sexual de estas imágenes es más que obvia. ¿Qué queremos conseguir enseñando al mundo un 'autorretrato' del culo? En mi opinión, por una parte es un intento de recibir piropos y, por otra, de conseguir seguridad.

Gustarse uno mismo

Para disfrutar del sexo en pareja (o sin ella) una persona debe sentirse totalmente segura de sí misma. Gustarse no es malo. Siempre se ha criticado a quienes sienten amor por su cuerpo. Quererse es maravilloso, sube la autoestima y nos hace más felices. Si te gustas siempre es más fácil gustar a los demás. Estar orgulloso del cuerpo de uno mismo, sea como sea, genera endorfinas: la hormona del placer y la píldora más efectiva para llegar al clímax en el sexo.

Si estás preparado para ponerte delante de un espejo, hacer una foto de tu culo y enseñarla al mundo (o compartir imágenes picantes con tu pareja), sin duda serás capaz de practicar el sexo libre de prejuicios. La fealdad solo está en la mente del que no sabe mirar.