Estás en un bar de Londres, suena tu canción favorita, esa que incluye el vinilo que te acabas de comprar en una tienducha perdida de la capital inglesa, y el chico con la barba de tres días y aspecto a lo Devendra Banhart está hablando contigo.

Mantenéis una conversación estupenda, gracias a que estudiaste inglés en una academia de esas en las que el profesor te enseñó a preguntar con un estupendo formalismo ‘Can I go to the toilet, please?’. De repente, el chico con aspecto de cantautor melancólico te pregunta: ‘Do you like paddle?’. La pregunta es tan inocente como pervertida. Sí, pervertida. Yes, pervert.

Contestas que sí, aunque odias el deporte, porque esperas ‘impresionarle’ y poder practicar otro tipo de ejercicio con él. Funciona. It works. Vais a su casa y ¡surprise! Debiste haber comprado la guía alternativa para defenderte en el lenguaje anglosajón. La sexual. Porque ‘paddle’, además del deporte que practicaba aquel tío con polo blanco que conociste en un bar, es esa ‘herramienta’ que sirve para azotar a la otra persona en las relaciones sadomasoquistas.

Por ello, la actriz y escritora Venus O’Hara ha creado el libro ‘Inglés para pervertidos’, la mejor manera, dice ella, de aprender todas esas palabras y expresiones sexuales en inglés que tu refinado profesor nunca se atrevió a enseñarte.  

Clítoris = 'love button'

El manual se divide en ocho capítulos, entre los que están 'El cuerpo humano’, con las zonas erógenas de hombres y mujeres, ‘En la cama’, con explícitas expresiones sobre los preliminares, los orgasmos o el sexo de pago, ‘Perversiones online’ o ‘El porno’. 

O’Hara explica que, además de desconocer la mayor parte de la jerga sexual inglesa, tendemos a traducir literalmente las palabras a nuestra lengua madre. «Mi primer verano en España, cuando quería decir ‘I'm hot’, no paraba de decir a todo el mundo que ‘estaba caliente’ queriendo decir que ‘tenía calor’», escribe en su blog. «Peor fue el caso de un amigo mío, que pidió ‘una McPolla’ con patatas fritas en McDonald's. Desafortunadamente, volvió a equivocarse otro día en un restaurante al pedir la polla del día». 

Con este original diccionario incluso podremos coger algunas ideas del inglés y trasladarlas al castellano. Seguro que alguna vez os habéis quedado sin sinónimos al nombrar vuestros atributos. En el apartado ‘Female Genitalia’ veréis que clítoris también es conocido como ‘love button’ en inglés (botón del amor, so sweet) o que los testículos también reciben el nombre de ‘family jewels’ (joyas de la familia). 

'The dark side'

Pero no todo es tan soft. Con el capítulo ‘The dark side’ (El lado oscuro), podréis aprender tanto el idioma como nuevas prácticas que desconocíais hasta el momento. Desde el ‘spanking’ (azotar) o el ‘caning’ (castigo con la vara) hasta hacer de cachorrito (‘puppy play’) o que una mujer penetre el ano de un hombre con un consolador, que en inglés es muy rápido de decir: ‘pegging’

Todo lo imaginable —y lo que no, también— está en este libro. Desde lo más elemental hasta lo más salvaje. Un desafío a los 'English teachers' del mundo, pero también una guía didáctica para que los 'false friends' no te pillen desprevenido.