Orgullo Gay
Una bandera arcoíris, representación del colectivo LGTBI. PIXABAY

McKrae Game ha sido durante 20 años el líder de Hope for Wholeness, una de las mayores organizaciones de terapia para curar la homosexualidad de Carolina del Sur (Estados Unidos). Sin embargo, fue expulsado de la misma al desvelar que él mismo era gay.

Tras aquello, Game se ha propuesto desmontar este tipo de asociaciones, ya que "es publicidad falsa. No solo es una mentira, sino que es muy dañina", reconoció al The Post and Courier.

"Yo era un fanático religioso que lastimaba a la gente. Algunos intentaron suicidarse por mí y por las cosas que les dije. Las personas, lo sé, están en terapia por mi culpa. ¿Por qué querría que eso continuara?", contó al medio estadounidense.

Game, con 51 años, ahora está buscando su hueco en una comunidad que lleva atacando durante 20 años. Se reconoció como LGBTQ y ha condenado la terapia de conversión tachándola de peligrosa y engañosa.

McKrae es uno de los muchos líderes de terapia de conversión que dejaron el movimiento y han salido del armario. En 2014, nueve fundadores y líderes de algunos de los programas y ministerios más destacados del país escribieron una carta abierta pidiendo una prohibición a nivel nacional de la práctica.

"Como ex líderes homosexuales, después de haber sido testigos del increíble daño causado a quienes intentaron cambiar su orientación sexual o identidad de género, nos unimos para pedir una prohibición de la terapia de conversión", escribieron en la carta. "Creemos firmemente que es mucho más productivo apoyar, asesorar y orientar a las personas LGBTQ para que acepten quiénes son para poder vivir vidas felices y bien adaptadas".