Centenares de migrantes tratan de cruzar la frontera en Tijuana
Centenares de migrantes tratan de cruzar la frontera en Tijuana ante el ejército de Estados Unidos. David Guzmán / EFE

Es la imagen más icónica de la crisis de la caravana migrante en la frontera de EE UU con México.

Una madre migrante y sus hijas pequeñas huyen despavoridas de una lata de gas lacrimógeno humeante, en un marco con alambre de púas y una cerca de metal al fondo.

Una instantánea que dio la vuelta al mundo y que ahora ha sido explicada por el propio fotógrafo que la captó. El veterano fotógrafo de Reuters, Kim Kyung-Hoon, ha explicado que realizó la fotografía después de que un grupo de migrantes centroamericanos se acercara al cruce fronterizo de San Diego y fueran repelidos por latas de gas lacrimógeno lanzadas por agentes fronterizos de Estados Unidos.

La protagonista de la icónica imagen es María Meza, una hondureña de 35 años, que cogió a sus hijas de la mano para huir.

"Tomé una foto que jamás olvidaré", dijo Kyung-Hoon a NBC News. "Cuando comenzaron los gases lacrimógenos, algunas personas gritaban y todos empezaron a huir", explicó el profesonal. Fue cuanto, cuenta el fotógrafo, "vi a la mujer y dos niñas huyendo. Una niña estaba descalza desde el principio. La otra llevaba chancletas de playa y las perdió en el caos".

"Yo pensé que mis hijos se me iban a morir ahí", declaró, por su parte, María Meza desde el campamento donde espera pasar la frontera y entrar a los Estados Unidos.

Tiene 35 años y viajaba con sus cinco hijos. Las que aparecen en la foto son Saira y Cheili, gemelas de 5 años, y Jamie, de 13.

Sobre los gases lacrimógenos, dijo: "Nunca pensamos que iban a tirar esas bombas".