Manos de dos ancianos
Las manos de dos personas mayores. SABINEVANERP / PIXABAY

Estuvieron 40 años separados, y mucho tiempo viviendo al lado, aunque ni ellos lo sabían. Pero ahora, por fin, han podido reencontrarse.

Es la historia de dos ancianos de la localidad de Aksubáevo, en Tataristán (Rusia). Un hombre, Dmitri Sandimírov, se reencontró con su hermanastra, Olga Suleimánova, a quién había estado buscando los últimos 40 años.

Según señalan medios locales, Dmitri y Olga tenían el mismo padre, pero Olga es 16 años mayor que su hermano. Ambos tenían una buena relación en el pasado, pero perdieron el contato desde el momento en el que Dmitri entró en el ejército a los 18 años.

La mujer entró a vivir en la residencia de ancianos en marzo del 2017; su hermano, en diciembre del 2018, por lo que ambos vivían en el mismo lugar sin saberlo. Pero el azar ayudó a estos familiares a reencontrarse.

Ocurrió, por casualidad, durante la celebración de la festividad nacional del Día del Defensor de la Patria. Los empleados de la entidad enunciaron los nombres de las personas que celebran el cumpleaños en febrero y Dmitri oyó un apellido que le era muy familiar. Al día siguiente decidió visitar a Olga en la otra parte del edificio y la reconoció.

"Nunca hubiera pensado que le encontraría en este lugar", afirmó Olga durante el reencuentro con su medio hermano.