Cámara de seguridad de Nest
Una de las cámaras de seguridad de la empresa Nest. NEST / INSTAGRAM

El pasado domingo, una mujer estaba preparando la comida cuando escuchó un sonido muy fuerte, parecido a una alarma de emergencia, seguido de una aviso: tres misiles procedentes de Corea del Norte se dirigían a Los Ángeles, Chicago y Ohio.

Layra Lyons y su esposo quedaron paralizados en el salón, aterrorizados y confusos porque no estaban contando nada de eso en televisión. La alerta procedía de la cámara de seguridad que tenían colocada sobre el televisor, tal y como cuenta The Mercury News.

Tras varios minutos de pánico y varias llamadas a la empresa de seguridad, la pareja descubrió que había sido víctima de un hacker y que Nest, la empresa encargada de la seguridad de su hogar, había sido víctima de más casos similares.

"Estos informes recientes se basan en clientes que utilizan contraseñas comprometidas. En casi todos los casos, la verificación elimina este tipo de riesgo de seguridad", explicó la compañía en un comunicado.

Este es un caso más de los muchos que se producen en Estados Unidos. Los informes indican que el país tiene un creciente problema con los piratas informáticos que son capaces de acceder a las cámaras habilitadas por diferentes compañías de seguridad, entre ellas, Nest.

En diciembre, una pareja de Houston se llevó también un buen susto al escuchar unos gritos diciendo que iban a secuestrar a su hijo, en cuya habitación también había una cámara de Nest.

Para la familia de Lyons, fueron los minutos de mayor pánico de toda su vida: "Mi hijo lo escuchó y se metió debajo de la alfombra de nuestro salón", escribió Lyons en una publicación que describía el incidente. "¡Estoy tan triste y enojada, pero también increíblemente agradecida de que fuera un engaño!".