Los lubricantes (o geles de masaje) sirven para humedecer la zona genital y, así, facilitar las relaciones sexuales. En el mercado encontramos una gran variedad de este tipo de productos. Muchos ginecólogos los recomiendan contra la sequedad vaginal y se estima, según un estudio de la Universidad de Indiana realizado a 2.400 mujeres, que el 70% de las chicas que usaron lubricantes con sus parejas mejoraron notablemente las relaciones sexuales.

A la hora de elegir un tipo de lubricante u otro, deberíamos tener en cuenta que hay dos clases: isosmolares e hiperosmolares, siendo recomendable el uso de los primeros por tener la misma concentración de sales minerales y otros ingredientes de las células que se encuentran en los genitales. Los hiperosmolares, por el contrario, contienen una cantidad mayor de sales y pueden provocar un desequilibrio en el interior de las células del recto o de la vagina.

Dentro de la gran variedad de geles, debemos conocer cuáles son los que mejor van a una persona u otra. Se recomienda utilizar lubricantes al agua. Resultan seguros con el uso del condón y el diafragma, pues al contrario de los oleosos, no se rompen y no manchan.

Lubricantes con espermicida

Algunos lubricantes contienen espermicidas para evitar embarazos no deseados. Recomendamos siempre utilizar el uso del condón para tener una mayor seguridad, pues este producto no previene de enfermedades de transmisión sexual y, además, puede provocar irritaciones vaginales en algunas mujeres, creando el efecto contrario al esperado.

De sabores

Las variedades que encontramos en el mercado son inmensas. Desde la piña colada hasta la tarta cheesecake, pasando por el amargo champán. Evidentemente, está destinado a la práctica del sexo oral. Pero aparte de chupar también se pueden comer, y no me refiero a los genitales de tu pareja. Los hay realizados con azúcar o sacarina pero solo se recomiendan para la práctica del sexo oral, pues la descomposición de estos azúcares en la vagina pueden provocar algún tipo de infección por hongos, especialmente la candidiasis.

Efecto afrodisíaco

Si lo que buscas con tu pareja son nuevas sensaciones hay una serie de lubricantes capaces de llevarte hasta el mismo cielo.

  • Vigorizantes: a base de agua mezclada con extracto de hoja de ginkgo. Este tipo de lubricantes provocan crecimiento, a la vez que potencias y dotan de fuerza y energía.
  • Relajantes de uso anal: pueden ser en gel o spray. Hay algunos que contienen una base de silicona con jojoba, por lo que proporcionan un efecto relajante, facilitan el sexo anal y las relaciones sexuales de larga duración.
  • Efectos térmicos: efecto frío y efecto calor. El primero se destina a ellos y el segundo a ellas. Producen una sensación de conexión entre las dos personas y estimulan los sentidos.