Una mujer de Montreal gana el juicio contra la ciudad después de diez años peleándose en los juzgados por una multa que la pusieron por no agarrarse a la barandilla de unas escaleras mecánicas.

La semana pasada la Corte Suprema de Canadá escuchó el caso de Bela Kosoian: estaba en una estación de metro de Laval, en 2009, cuando un policía se acercó y la dijo que obedeciera una señal cercana a unas escaleras mecánicas que decía "Precaución, agárrese a la barandilla". Ella había utilizado las escaleras sin sujetarse.

La mujer discutió con el agente y finalmente fue detenida y le pusieron una  multa de 100 dólares por no obedecer la señal y otra de 300 por no identificarse, informa CTV News.

Un tribunal municipal la absolvió en 2012, pero para ella no fue suficiente: presentó una demanda contra la ciudad, el oficial y la empresa de transporte, que perdió dos veces hasta que se retomó el caso en la Corte Suprema de Canadá el año pasado.

El abogado de Kosoian, Aymar Missakila, expuso en el juicio que el caso es una cuestión de libertades civiles, y alegó que el agente no tenía derecho a exigir el nombre de su cliente por que sí y que ella tampoco tenía obligación de prestar atención a la señal.

Por su parte, la defensa de la empresa de transportes explicó que las acciones del policía fueron razonables y que el malentendido se podría haber evitado si Kosoian se hubiera identificado.

Finalmente, el juez Clement Gascon le dio la razón a Kosoian al considerar que si se multase a cada persona que no se sujeta en las escaleras mecánicas se pondrían cientos de multas por hora.