Santuario animal, Almas Veganas, gallos, gallinas... Seguramente ya sabes de qué va el tema porque se trata de uno de los virales más sonados de finales de verano. Por resumir en pocas palabras, hace unos días, un santuario de animales subió un vídeo en el que denunciaban la cosificación de las gallinas en las granjas y, apuntaban, que habían decidido separar a los gallos de las gallinas porque "la violan". Fanny, una de las caras visibles de Almas Veganas (el santuario), ha hablado con 20minutos.es para explicar la polémica y cómo les ha afectado, entre otras cosas, este revuelo.

El colectivo, que acoge animales rescatados en unos terrenos en Girona-en la actualidad tienen 37 y de momento ya no aceptan más "por falta de recursos" según Fanny- se viralizó tras subir varios vídeos a las redes sociales. Entre otras cosas, relataban que habían separado a los gallos de las gallinas porque no querían "que las violaran aunque fuera su naturaleza".

También se les veía estrellando unos huevos contra el suelo, para que las gallinas los comieran. "Los huevos son de las gallinas, son suyos, por eso los ponen ellas, es su menstruación. Comérselos es robárselos y financiar la esclavitud animal", decían.

"Vivimos a diario la violación de los gallos"

En cuanto a este tema, Fanny insiste: "Los gallos violan a las gallinas, lo vivimos a diario en el refugio". La activista señala que no pasa con otras especies de animales porque "están castrados", no así los gallos, "que si los castras tienen el 50% de posibilidades de morir".

"Los animales tienen inteligencia y son capaces de decidir si quieren o no. En el caso de los gallos son agresivos y les clavan los espolones a las gallinas", añade.

Hasta Vox se ha hecho eco del tema.En su cuenta de Twitter, la formación de Abascal compartía un vídeo de un joven granjero cuya intención era desmontar la versión de Almas Veganas, asegurando que las gallinas vivían mejor que él. "¡Grande Juan Carlos! Así deja en ridículo a las falsas ecologistas en pleno directo", escría Vox en Twitter.

Fanny, sorprendida de que Vox haya entrado al trapo, ha respondido que no les importa lo que digan los políticios: "Somos libertarias, es nuestra forma de pensar".

Sobre Juan Carlos, el granjero que se ha hecho famoso, Fanny resalta: "Es lo que ha aprendido de su familia pero no es correcto ni ético, para mí está mal porque a nadie le gustaría vivir en ese estado. Nosotras nos quejamos del uso de los animales, no de como vivan, sino de para lo que están criados, están cosificados".

Sobre el alcance de los vídeos, Fanny argumenta que "se hizo viral porque una persona fascista lo compartió" y porque han utilizado "la palabra violación".

"Una ola de veganismo"

Mientras tanto, tras el impacto en las redes sociales, "ha habido una ola de fascistas que han atacado su labor y han lanzado críticas discriminatorias de estética de un bajo nivel". Sin embargo, detrás de la "ola fascista", Fanny resalta que ha nacido algo positivo: "Hay gente que no sabía qué era el veganismo y ahora, gracias a nosotros, quieren hacerse veganos".

Fanny ha criticado que "el colectivo fascista" ha aprovechado para criticar no solo que sea vegana, sino sus ideas políticias y su forma de vestir: "Todo lo que no está establecido, todo lo diferente o que no está bajo el sistema siempre es atacado".

Almas Veganas Santuario Animal es una asociación sin ánimo de lucro, creada a finales de 2016, que tiene como objetivo "liberar a los animales de la esclavitud". Entre sus valores está el "antiespecismo abolicionista", el "transfeminismo interseccional", el "comunismo libertario", el "asamblearismo" y el "ecologismo anti-capitalista".