A pesar de que en los últimos tiempos las Becas Erasmus están disminuyendo considerablemente, muchos son los que darían un ojo de la cara por cursar un año de la carrera en otro país. En realidad, la iniciativa de muchos jóvenes es admirable, pues no sólo demuestra las ganas de aprender otro idioma, también de socializarse con culturas diferentes que permitan a la vez interactuar con estudiantes de numerosos países. 

Estudios... y fiesta

Bien, si traducimos lo que acabo de poner ahora mismo a nuestra jerga y no al tono que a nuestros padres les hubiera encantado escuchar, la historia quedaría de la siguiente forma: estudios (indispensable) y fiesta, más fiesta, sexo, fiesta (otra vez)...¡Bienvenido al maravilloso mundo del 'ORGASMUS'!

Antes de nada quiero dejar claro que los estudiantes de Erasmus hacen un esfuerzo al realizar un curso en un idioma diferente al de la mamá patria pero no quita, por otro lado, que la libertad de estar fuera de casa te permita desinhibirte en muchos aspectos. Cuando decimos que en España somos de sangre caliente debe ser porque nos pega más el sol durante el año que al resto de europeos. Pero en lo que se refiere al sexo, Alemania, Holanda o Inglaterra lo viven y practican de una forma más abierta y con menos tabúes. 

Me explico. Hace un par de años, un amigo que vive en Mallorca me habló de Magaluf, un lugar de la isla. Me comentó que estudiantes europeos vivían la juerga y el sexo de una manera más abierta de lo que lo hacemos nosotros. Yo quise ver lo que era y a pesar de haber pasado ya unas vacaciones en Salou no podía dar crédito a lo que estaba pasando a mi alrededor: chicas despelotándose en la pista de baile, grupos de personas enrollándose todos y con todos, fiesta, risas... Y los 'españolitos' en una esquina asimilando lo que ocurría a su alrededor.

Socializar

¿Buscamos este tipo de fiesta cuando nos planteamos cursar un Erasmus? Posiblemente, sí. Al socializarnos con otras culturas adquirimos su forma de actuar. ¡Cuidado! Vivir el sexo abiertamente no es nada malo siempre y cuando se haga con cabeza. Quienes hayan vivido una experiencia así saben que todo queda en las noches de fiesta, en los locales cerrados o en las 'erasmus parties' de las casas de los estudiantes pero ‘que les quiten lo bailao’. 

Ahora bien, por divertidas que parezcan este tipo de experiencias en otros países, los europeos reconocen que para fiesta, España. Por ello, es uno de los países con más demanda de extranjeros para cursar sus Erasmus. Los chicos, por la mujer morena y las chicas por que los españoles se vuelven locos por una melena platina. 

Ya sabemos que 'Spain is diferentent', pero seguro que muchos de nosotros seguimos prefiriendo que se conserven las becas Erasmus para explorar el sexo fuera de nuestras fronteras.