Su descubrimiento data de 1986 y es por eso que tan poco se sabe de esta especie extraña de tiburón llamado ‘Trigonognathus kabeyai’. Recientemente, unos pescadores taiwaneses han conseguido capturar un par de ejemplares y así los que aguantan su aspecto terrorífico pueden conocerle más a fondo.

Su cuerpo alargado y negro que no supera los 54 centímetros de longitud no recuerda a un tiburón convencional. Habita en Japón, en el océano Pacífico noroccidental en profundidades de entre 270 y 360 metros y no ataca a humanos.

Se alimenta de otros peces que consigue atrapar utilizando su mandíbula de morfología triangular y extensible. Otra cualidad llamativa son las células en la parte de abajo que emiten luz y les hacen casi invisibles durante el día.