Un soldado se reencuentra con su madre
Un soldado se reencuentra con su madre. CAPTURA DE PANTALLA

Pocas cosas hay mejores en esta vida que reencontrarse con los seres queridos. Aunque sea en el lugar más inesperado.

Eso le ocurrió a Vanesa Ibarra, la que, a la postre, resultó ser una de las protagonistas durante un partido de la jornada del fin de semana en la NBA.

Vanesa no es una persona cualquiera. Según informa The Sacramento Bee, su hijo, Brandon Covey, capitán de la tripulación de un helicóptero militar Black Hawk, llevaba medio año de servicio en Corea del Sur.

Así, y sin sospechar absolutamente nada de lo que vendría después, la mujer ingresó a la cancha durante un descanso del partido que enfrentaba a los Kings contra los Suns en el Golden 1 Center.

Todo formaba parte del show que los miembros de uno de los equipos hacen durante el tiempo muerto, saltando sobre un trampolín para encestar la pelota en el aro. Para hacer más difícil el reto, pusieron a Vanessa bajo el aro con los ojos tapados.

Uno a uno fueron saltando sobre su cabeza los profesionales. Pero la última persona de la fila no era uno de ellos, sino su hijo Covey, que, con un balón en mano y con su uniforme militar, amagó con que iba a saltar en el trampolín, pero nada más lejos de la realidad.

Se acercó a su madre, le quitó el antifaz que y la abrazó. La mujer, al ver a su hijo, dio un gran grito de emoción y solo acertó a devolverle el abrazo ante el aplauso cómplice de todos los asistentes al partido.