PREGUNTA. Cada vez que veo a una mujer cuyo pelo le tapa parte de la cara, me excito mucho, me pone a 100. ¿Es algo común en los hombres o solo me ocurre a mí?

En alguna parte del mundo seguro que existen más personas con tu mismo fetiche. El pelo es uno de los elementos que más llama la atención de los hombres. Los más osados se atreven a decir que la melena es un arma de seducción que saben utilizar las mujeres para atraer a los chicos. Además, según el lenguaje corporal, cuando una mujer se toca el pelo, está ligando. El misterio que envuelve a las personas es erótico y no es algo negativo. En tu caso, además, te pone a mil por hora. No eres raro. A los seres humanos nos excitan cosas diferentes. Gracias a eso el mundo no es tan aburrido.

PREGUNTA. Hace siete meses, practicando sexo con mi pareja, me fracturé el pene. Tras la operación, siento que no se ha quedado igual que antes. He intentado hacerlo varias veces, pero tengo miedo y no consigo terminar. El pene se ha quedado muy raro y no me gusta. ¿Qué puedo hacer?

Es normal que tras una operación no estés al cien por cien en tus relaciones sexuales, y más aún si la anatomía de tu pene ha cambiado. Debes ir poco a poco. Primero tienes que gustarte a ti mismo y por extensión, tu pene. Que haya cambiado su forma no quiere decir que se haya limitado su función. Por tanto, quiérelo como lo querías antes. Así comenzarás a tener confianza en ti mismo. Hasta ahora el bloqueo te lo produce algo estético, pero el placer está en el cerebro.

También puede ser que tengas miedo a mantener relaciones sexuales tras el accidente que tuviste con tu pareja. Ten en cuenta que con el tiempo todo se supera. Si no es así, la asistencia a un psicólogo te ayudará a salir del 'bache sexual' que atraviesas.

PREGUNTA. ¿Se puede tener más de un orgasmo en una misma relación sexual?

Depende de si eres un hombre o mujer. Las mujeres pueden ser multiorgásmicas. No es un mito. En una misma relación sexual, ellas son capaces de tener varios orgasmos encadenados. En cambio, en los hombres no sucede lo mismo. Los varones deben esperar un tiempo, llamado periodo refractario, entre una orgasmo y otro: es decir, un tiempo de descanso para poder disfrutar de nuevo. Eso sí, empezando desde el principio.