Un drone capturó el momento en que una mujer nadaba en las azules aguas de Hahei en Nueva Zelanda cuando descubrió que no estaba sola.

Judie Johnson, quien tiene más de 60 años, se encontraba completando un entrenamiento regular de natación cuando notó que tenía compañía. "Vi unas formas enormes debajo de mí y pensé que eran delfines. Estaba bastante emocionada, hasta que luego vi el gran color blanco en su estómago", dijo a New Zealand 1 NEWS.

En ese momento, descubrió que eran ballenas asesinas y comenzó a nadar rápidamente hacia la orilla, preocupada de que pudieran confundirla con una foca por su neopreno negro.

Poco después de salir del agua, Johnson sorprendía a los bañistas regresando al mar tras avisar a una amiga para que pusiera a funcionar el drone y capturase el extrordinario momento.

Pronto se vio rodeada por las tres orcas, una adulta y dos jóvenes, que daban vueltas y nadaban debajo de ella. Después, la más veterana sigue juguetonamente a Johnson para nadar a su lado, cara a cara.

Johnson explicó al equipo de informativo de New Zealand que su miedo se convirtió rápidamente en alegría cuando miró a los ojos de la orca que nadaba a su lado. "Sentían tanto interés y curiosidad por mí como yo por ellas".

La mujer no se arrepiente de haber regresado al mar: "Fue muy diferente a cualquier cosa que me haya pasado antes, y pensé que es una experiencia que cambia la vida".

Muchos documentales han mostrado lo brutales que son las orcas con sus presas. Frozen Planet emitió un reportaje en el que se veía la técnica que usan para cazar focas que se encuentran sobre el hielo. Trabajan al unísono para crear olas que derrumben los témpanos de hielo donde las focas tratan de mantenerse altas y secas.