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Una mesa de casino. GTRES

Dos monjas han sido acusadas de defraudar a lo largo de varios años más de medio millón de dólares de los fondos de una escuela católica en la que trabajaban. El dinero lo usaron para viajes personales y apuestas en casinos. Las autoridades no presentarán cargos en su contra porque han admitido los hechos, se han mostrado arrepentidas y han prometido devolver el dinero.

Los hechos han ocurrido en la escuela católica St. James en Torrance, California, Estados Unidos. Las hermanas Mary Margaret Kreuper, ex directora del centro, y Lana Chang, exprofesora, sustrajeron esa cantidad desviando dinero de matriculas y donaciones. Los investigadores solo han podido rastrear los movimientos bancarios de los últimos seis años, por lo que no se descarta que el monto de lo defraudado sea mayor.

Las dos hermanas se habían jubilado a principios de año. La archidiócesis de Los Ángeles ha descartado presentar cargos criminales, dado que ellas se han arrepentido y han prometido devolver el dinero. Esa decisión ha provocado críticas entre los padres y madres de familia del centro, que han afirmado al diario Long Beach Press Telegram que si no se tratara de religiosas seguramente enfrentarían cargos ante el juez.

La punta del hilo surgió hace unos seis meses, cuando unos padres pidieron una copia del cheque con el que habían hecho un pago al centro. La administración se dio cuenta de que no había sido depositado en la cuenta del colegio, por lo que comenzaron las investigaciones que terminaron siendo encargadas a un investigador privado, exagente del FBI.

Al serles mostrada la evidencia, las monjas admitieron el desfalco. En vez de registrar los cheques en los libros del colegio, los depositaban en una cuenta antigua y los endosaban a nombre del convento de St. James, lo que les permitía hacer uso del dinero.

Viajes a Las Vegas

Los padres fueron informados de la situación en una reunión celebrada en noviembre. "Sabemos que usaban el dinero para viajes, para ir a casinos; usaron el dinero para fines personales", les describió un abogado que participó en la investigación.

De acuerdo con la madre de uno de los estudiantes del centro entrevistada por el Long Beach Press Telegram, Kreuper solía hacer viajes a Las Vegas, a donde afirmaba iba a visitar a una antigua amiga.

Las dos monjas, que mantenían una estrecha amistad, han sido retiradas de cualquier actividad religiosa y han sido separadas y enviadas a conventos diferentes.