En muchas ocasiones me pregunto el sentido de determinadas investigaciones científicas. Relacionadas con el sexo hay muchas y más aún con los orgasmos. Yo siempre defiendo que el órgano sexual por excelencia es el propio cerebro y y su uso como herramienta para llegar al clímax sexual.

Sin menospreciar la ciencia y mucho menos las investigaciones de los científicos, me he topado con un estudio donde se dice que una mujer tiene más o menos orgasmos dependiendo de la longitud de su zancada. ¿Qué quieren decir con esto? ¿Que las geishas tenían cero o nada de placer cuando estaban con un hombre? Recordemos que estas damas de compañía japonesas andaban con zapatos imposibles con los que dar grandes pasos era toda una aventura. 

¿O querrán decir que las mujeres de pequeña estatura y por tanto de paso más discreto son unas auténticas insatisfechas sexuales? Francamente, me parece una tontería pero es necesario conocer este estudio para poder tener una idea de lo que nos quieren decir con esto de la zancadas.

Cuán orgásmica es una mujer

Según el 'Journal of Sexual Medicine', se puede saber cuán orgásmica es una mujer dependiendo de la longitud de sus pasos y la rotación vertebral a la hora de caminar. La investigación se realizó por Stuart Brody, que junto con sexólogos y previa entrevista con las féminas objeto del estudio, grabaron un vídeo con la forma de caminar de cada una de ellas. Aquellas que mostraban más rigidez, pasos cortos o se movían poco eran menos propensas a tener un orgasmo. Todo lo contrario ocurría con las féminas que andaban con garbo y moviendo las caderas.

Reitero el comienzo del artículo: creo que todo está en la cabeza. Las mujeres que al andar van con paso firme denotan que son seguras de sí mismas, un elemento muy importante en la vida sexual de las personas. Cuando tenemos más confianza en uno mismo y además estamos seguros de nuestro cuerpo, es más fácil llegar al orgasmo.

El bloqueo muscular y, por tanto, pasos cortos denotan estrés o tensión, elementos incompatibles en la búsqueda del placer. Lo que está claro es que al orgasmo se llega paso a paso. Corto o largo, el camino debe llegar hasta el clímax y para ello debemos tener la mente despejada y los pies en el suelo.