PREGUNTA. Tengo el pene ladeado, y por razones de estética me quiero operar, pero mi chica me dice que no lo haga porque siente mucho placer. ¿Puede ser cierto o lo dice por miedo a que me opere?

Pueden ser ciertas las dos afirmaciones, pero lo más seguro es que tu chica te esté siendo sincera. Algunos hombres tienen el síndrome del pene curvado, que no hay que confundir con la enfermedad de La Peyronie. Por lo que cuentas, tu caso no parece ser ese, pues no te causa dolor y solo afecta a la forma de tu miembro. Dependiendo del grado de la curvatura puede ser más o menos molesto, e incluso doloroso, para ella. En tu caso parece que no lo es y te permite mantener relaciones placenteras con tu pareja. Si a tu chica le da placer no hay motivo por el que pasar por el quirófano, ya que a ti tampoco te perjudica a la hora de practicar sexo.

PREGUNTA. Cada vez que voy al baño para hacer de vientre me entra una sensación parecida al orgasmo. Incluso he llegado a eyacular en alguna ocasión. ¿A qué se debe?

Tu caso puede tener varias explicaciones. Sería importante saber si esa eyaculación es dolorosa o no. En caso afirmativo, podría ser prostatitis o inflamación de la próstata. El punto P de los hombres se encuentra en este lugar. Por tanto, al realizar 'aguas mayores' puede verse estimulado ante la presión de las heces y provocar una eyaculación que puede, incluso, llegar a ser dolorosa. Si por el contrario no sientes dolor, puede que tan solo la presión al defecar sea lo que estimula tu punto prostático, generando una eyaculación placentera. En el caso de que no te produzca ninguna sensación, puede ser semen residual: aquel que tras eyacular queda en la uretra y sale al exterior al realizar algún esfuerzo.

PREGUNTA. Mi chica ha pasado por un tratamiento con corticoides y se siente hinchada y más gordita. Desde entonces, me rechaza a la hora de hacerlo y hasta se pone agresiva y me insulta. ¿Cómo puedo hacer que sea la de antes?

Un cambio corporal como el de tu chica y, además, tras un tratamiento médico puede afectar a la salud sexual de la pareja. El hecho de verse hinchada y con más kilos le ha creado una inseguridad que impide a su cerebro excitarse o querer mantener sexo. Su rechazo y los insultos no son más que un mecanismo de defensa contra las relaciones sexuales. Tienes que hacer entender a tu chica que no te importan sus kilos, demostrarle lo bella que es y propiciar los encuentros amorosos para que surja la excitación.