Imagen de archivo de un husky siberiano
Imagen de archivo de un husky siberiano. ARCHIVO

Kirsten Kinch esta viviendo una pesadilla desde el pasado diciembre, pero hasta ahora no se ha visto con fuerzas para contarlo, en la que se ha convertido en una de esas historias que ponen los pelos de punta y que rápidamente se ha hecho viral.

Según señala The Sun, la joven, de Dublín (Irlanda), puso rumbo a Islandia para tomarse unos días de vacaciones con su familia y, al no poder llevarse a su husky siberiana, decidió dejarla en una guardería canina.

Los hechos, que ocurrieron el pasado diciembre, se escriben así. Al irse de vacaciones, confió en la perrera especializada para estos casos. Su can, Nova, tenía una infección en el colon cuando la dejó en la guardería, pero estaba respondiendo bien al tratamiento médico. Su dueña dejó constancia en el centro, por escrito y de forma verbal, de cómo debía ser tratada para que continuara con su recuperación.

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On the 27th of December 2018 I brought my husky Nova to P&E boarding kennels to be boarded for 3 days while my family went to Iceland. Nova had an ongoing issue with Colitis and this was being managed with steroids for the last few months successfully, she had been checked by my vet prior to boarding and we had discussed taking her off the steroids as she was responding so well. I gave multiple written and verbal instructions on how the steroid was to be given separately to her food and that she needs to get this twice a day, P&E also advertise that they cater for medication and dogs that need extra care once they are informed in advance. On the 31st of December I went straight from the airport to P&E to collect Nova. I rang 4 times waiting outside to pick her up. Clive answered and told me to come around to the gate when I told him I was here for Nova. Once in, we were told Nova had died - they had found her that morning bloodied in her kennel. We where shocked and beyond devastated at this as we had left a healthy dog in 3 days earlier. I asked the kennels immediately if she had received her medication and I was told she had. They had crushed Nova into what I can only describe as a ball wrapped in a black bag, covered in masking tape. There was no care or empathy in the way she had been handled. It was utterly traumatic and heartbreaking to leave with her like that. We drove straight to the vet and she was horrified, and couldn’t believe there was a 25kg husky crammed in this ball. We confirmed via microchip that it was Nova and made the decision to send Nova for a postmortem in UCD due to the circumstances. I emailed and messaged P&E asking for more information on how she had seemed when she was with them etc. and I still have not received any kind of contact back. Nova was a once in a lifetime kind of dog for me and my family and has left a hole that will always be impossible to fill, she is loved and missed every single day and I hope writing this can stop a similar situation in the future. Clearly these kennels are not fit to provide the levels of care they advertise. #justicefornova

Una publicación compartida de Kirsten Kinch (@kirstenkinch) el24 Abr, 2019 a las 1:05 PDT

Pero nada más lejos de la realidad. A la vuelta de sus días de asueto, Kirsten se encontró en casa con la peor de las sorpresas: a su perra muerta y empaquetada con cinta adhesiva y dentro de una bolsa.

La joven, que cuenta la historia en sus redes sociales, asegura: "El 31 de diciembre fui directa del aeropuerto a P&E (la guardería canina) a recoger a Nova. Una vez allí, nos dijeron que Nova había muerto, la habían encontrado esa mañana ensangrentada en su jaula. Nos quedamos impactados y devastados. Pregunté si le habían dado la medicación y me dijeron que sí". Sin embargo, lo pero fue que le entregaron a su perra en lo que solo puede describir "como una pelota dentro de una bolsa negra y cubierta con cinta adhesiva". "No hubo cuidado ni empatía por cómo lo hicieron. Fue traumático y desgarrador verla así, un husky de 25 kg hecho una bola", sostiene.

Kirsten, que junto al relato incluye varias fotos del antes y del después de su perra, asegura que confirmó que se trataba de ella gracias al microchip y que la ha llevado a un veterinario para que le hagan una autopsia.

Además, sostiene que ha pedido en numerosas ocasiones más información a la guardería canina, pero aún no ha obtenido respuesta.