Big Guy, Littles World Sanctuary
Una fotografía de Humphreys de Big Guy, Littles World Sanctuary. Big Guy, Littles World Sanctuary / Facebook

El culturista Bobby Humphreys pasó muchos años de su vida burlándose y ridiculizando a sus amigos por tener perros pequeños y pasear a los de sus parejas, sin embargo, un día se enamoró de un chihuaha y ahora vive con 37 en su casa.

Durante 17 años, Humphreys y su esposa fueron dueños de tres preciosos rottweilers. El aspecto imponente y majestuoso de esta raza le apasionaba al culturista, quién siempre ha considerado que ha tenido "el perro más duro", según contó a The Dodo.

El culturista nunca pensó en tener un perro pequeño hasta que llegó la víspera de Año Nuevo de 2016 y una mala racha le sobrepasó: su novia le dejó y se lesionó en el gimnasio teniéndose que operar de urgencia. Los acontecimientos le sumergieron en una terrible depresión que terminó en problemas con el alcohol.

Aunque su brazo poco a poco se fue recuperando, Humphreys no superada la marcha de su esposa, hasta que un día una amiga suya le escribió un mensaje para pedirle que cuidara de su pequeño chihuaha durante unos días: "¿Te importa si Lady se queda contigo? Me cambio de casa y todavía no estoy segura de a dónde me mudaré", decía el texto.

Una fotografía de Humphreys de Big Guy, Littles World Sanctuary.


Humphreys accedió a cuidar del pequeño de cuatro patas y cuando lo vio en su casa se terminó por convencer de que si finalmente Lady tenía que terminar en una perrera, él no lo permitiría. A los pocos días ambos eran inseparables. "Lo único que me mantenía en marcha era Lady. me acostaba todo  el día en la cama, jugábamos... Me enamoré de este perrito", cuenta.

Como Lady tendría que volver a su casa con su familia en algún momento, Humphreys empezó a pensar en adoptar su propia mascota. Así fue como encontró a Kira, una chihuaha de un año de edad con problemas alimentarios. Después encontró a Herley y a su hermana Quinn. Así, con el tiempo, Humphreys rescató a más perros, primero Bella y luego otros perros de la misma raza.

"Muchos de estos pequeños bebés hermosos son maltratados y no podía quedarme sentado de brazos cruzados", explicó. Fue entonces cuando fundó Big Guy Littles Worlds Sanctuary.



"No importa si hay 37 perros (como tengo ahora), o si hay dos, mi vida entera gira en torno a ellos. Hay un corazón dentro de estos pequeños y es realmente increíble", explica.

La vida de Humphreys ha cambiado totalmente y ahora convive con casi 40 chihuahuas en su casa que le han dado el sentido a su vida. "El sentimiento de amor que me dieron estos perros, después de todo lo que he pasado, me ha hecho recapacitar y pensar 'Ahora soy responsable de ellos, confían en mí y me quieren'", concluye.