¿Permitirías que tu pareja te defecara en el pecho? La mayoría de las personas se negarían en rotundo, pero una pequeña minoría se sentiría atraída por el morbo o la atracción que deriva de este fetichismo conocido como coprofilia.

El eufemismo 'vapor de Cleveland' (del inglés 'Cleveland Steamer') describe una práctica a través de la cual una persona descubre el placer sexual cuando otra defeca encima de su pecho. Sería el homólogo de la 'lluvia dorada' en su versión más 'hardcore'.

Pero cuidado, porque a pesar de que se deben respetar las prácticas sexuales e íntimas en una pareja, la coprofilia forma parte de las parafilias. Algunas malas lenguas hablan de que Adolf Hitler era amante de esta rara forma de entender el placer

Esta parafilia nunca va sola y se acompaña de prácticas sadomasoquistas en el 18% de los casos. Su versión de un "paso más", la coprofagia, sería el hecho de ingerir los excrementos. Se trata de una práctica peligrosa, pues estar en contacto con residuos fecales puede ser perjudicial para la salud por el contagio de la bacteria E.coli o el virus de la hepatitis.

Además de la coprofilia existen otras parafilias que están relacionadas. Una es la klismafilia, que consiste en el placer de poner o recibir enemas que permitan evacuar los residuos del cuerpo. 

El conocido como 'Dirty Sánchez' se puso de moda a raíz de un vídeo privado que se difundió en el que el actor Dustin Diamond (el Screech Power de 'Salvados por la campana') lo practicaba. Consiste en manchar el labio superior de la pareja después de practicar sexo anal y, de esta forma, asemejar un bigote. Para gustos, colores.