Una cría de foca gris quedó varada en la playa La Griega de Colunga, Asturias, el pasado martes "procedente de Irlanda", según el lector, y autor de la imagen, Gunnar Asensio.

"Al desentenderse de la madre vagan solas buscando comida", expresó Asensio. Añadió que "esta en concreto estaba delgada", motivo por lo que las crías son arrastradas por las corrientes marinas, ya que "no tienen suficiente grasa corporal para afrontar el frío del agua y mueren de hipotermia".

La llegada de estas focas grises a playas asturianas, de entre 2 y 3 meses de edad, "son frecuentes, sobre todo durante los meses de diciembre y enero", ha contado a este medio Luis Laria, presidente de CEPESMA (Coordinadora para el Estudio y la Protección de las Especies Marinas).

CEPESMA llamó al 112 ya que "es la administración del Principado la que se encarga de estas operaciones desde hace dos años", señala Laria. "No sabemos lo que le ocurrió a la cría, desconocemos el estado y localización del ejemplar desde las 2:15 de la madrugada", confiesa.

Gunnar, sin embargo, asegura la cría volvió sola al agua de madrugada con la pleamar. "A la mañana siguiente, sobre las 7:00, fue un agente del Principado y vio rastro de que la foca había regresado al agua por sus propios medios. Simplemente necesitaría descansar", concluyó.