Los padres han tenido la original idea de ayudar a su hijo a orientarse, convirtiendo la fachada de la casa en uno de sus cuadros favoritos, Noche estrellada de Vincent Van Gogh.

Cuando llamaron al artista local Richard Barrenechea para que se ocupara de la realización de esa imitación, le explicaron que su objetivo era que su hijo, ya adulto, no se perdiera de vuelta a casa en el caso de que su trastorno empezara a afectar a su contacto con la realidad.

Ahora la pareja tiene que abonar 100 dólares de multa diaria hasta retirar por completo dicha recreación de su fachada porque, según las autoridades de Florida, se violan las normas del graffiti.

Los padres han puesto en marcha una petición en la plataforma Change.org en la que han encontrado el apoyo de más de 6.100 personas que no ven la ilegalidad en esta iniciativa y luchan para que la vivienda se mantenga intacta.

vangogh