La verdad es que llegar a la vez al orgasmo al mismo tiempo que tu pareja debe ser una de las mejores sensaciones que podamos tener a lo largo de nuestra vida. Aquellos afortunados que han podido disfrutar de ello tienen un don o una pócima parecida a la de la eterna juventud, ya que muy pocas personas son capaces de encontrar al clímax al mismo tiempo.

Lo de las películas es ficción y la mayor parte de las veces lo de la vida real también. Si ya es complicado que una mujer encuentre el orgasmo con la penetración vaginal, imagina si tienes que cuadrarlo con la erección, eyaculación y llegada al orgasmo del chico. Toda una odisea. Por lo que no es una idea descabellada aquella de recurrir a fingir el éxtasis o la llegada del nirvana cuando tu pareja está a punto de hacerlo.

De imposible a complicado: los preliminares

No estoy diciendo que llegar al orgasmo simultáneo sea imposible, pero sí muy complicado. Se deben dar una serie de factores de compenetración (y nunca mejor dicho) en la pareja y, sobre todo, una relación cercana. No solo sexualmente hablando, también en el tú a tú, el grado de confianza y el buen rollo que exista entre ambos. A la hora de tener una relación sexual y querer acabar los dos a la vez podemos elegir una técnica que no suele dar muchos fallos: los preliminares.

Muchas veces nos olvidamos de que para recibir placer también tenemos que darlo. Por ello, la penetración vaginal puede ser lo último a lo que recurramos cuando estamos a punto de llegar al clímax. Masturbarse, besarse, lamerse hasta no poder más y parar en el momento en el que todo puede desbordarse es el secreto. 

Intentadlo más de una vez

Hay que tener maña y practicar este juego de dos hasta el punto de mirarse a la cara con la pareja y saber que ambos estáis a punto de caramelo. Es el momento de la penetración. Para ella será más fácil una postura donde pueda seguir estimulando el clítoris mientras el chico esté buscando su placer.

Recordad que el sexo, casi como si de un deporte se tratase, requiere entrenamiento y sudor. Si un día no se consigue, se puede intentar más tarde. ¿A qué estáis esperando?