El sexo es uno de los factores clave para reconocer la salud de la pareja y las condiciones en las que se encuentra en un momento determinado. Hay elementos capaces de hacernos recapacitar sobre si es bueno o no seguir con la pareja. Dejando a un lado situaciones de estrés, depresión o tensión, la falta de sexo puede significar que el fin de la pareja esté cerca.

Pocas ganas de innovar

Cuando una persona es feliz con su chico o chica se refleja en los encuentros sexuales del día a día. Una pareja que innova es una pareja que no se cansa y exige más y más placer de la persona que desea. El deseo motiva a ir más allá y querer con exigencia el uno del otro con proyección de futuro. Cuando se deja de innovar o de desear aparece la monotonía, que es síntoma de deterioro de la pareja. Las relaciones sexuales se producen por instinto o necesidad pero no por deseo o amor.

Deseos sexuales hacia otra persona

Se puede amar con locura a la pareja y tener algún tipo de fantasía sexual con otra persona. Esto es más normal de lo que parece, siempre y cuando esa fantasía no vaya a más. Normalmente, no nos masturbamos pensando en la pareja pero si solo el hecho de centrarte en la pareja provoca bajón, podemos decir que el interés erótico se ha perdido.

Acto sexual, una obligación

Toda obligación es mala, también en el sexo. Puede que nuestro chico o chica siga ilusionado y manteniendo esas ganas de hacer el amor como al principio, pero para ti se ha convertido en un lastre cada vez que estás obligado a cumplir en la cama.

Sentirse mal durante el sexo

Ya hemos hablado en otras ocasiones de que hay mujeres y hombres que se sienten mal cuando llegan al orgasmo por la liberación de hormonas. Pero, ¿y si solo el hecho de pensar en sexo con la pareja hace sentir mal? Lo peor es el vacío de estar en la cama con alguien sin disfrutar y pensando en lo bonito que podría ser ese mismo momento con otra persona.

Poner excusas para no practicar sexo

"Mañana madrugo", "me duele la cabeza", "me va a bajar la regla", "me he lesionado"... Estos y otros argumentos son algunas de las excusas que se ponen para no decir un "no" rotundo que pueda dañar la sensibilidad de la otra persona. Si no haces más que poner impedimentos a tu pareja para huir del sexo tienes un serio problema de sinceridad contigo y con la otra persona.

Ser más escrupoloso

Lo que antes era una jugosa felación o un cunilingus de lo más sabroso se puede convertir de la noche a la mañana en la relación sexual más extraña y bizarra del mundo. El intercambio de fluidos que se produce durante el acto sexual es una parte más del erotismo que entraña el sexo. Normalmente, no existen escrúpulos hacia la pareja. Si aparecen de la noche a la mañana ya puedes dar por perdida tu relación sentimental.