Susan Winter, una comentarista estadounidense de radio y televisión, realizó una investigación basada en el éxito o fracaso de las citas a ciegas. ¿Cómo? Para demostrar que, según ella, estos encuentros son antinaturales, decidió quedar con 98 hombres totalmente desconocidos.

Según la comunicadora, las relaciones que surgen de forma espontánea suelen tener más éxito que las que se programan a ciegas a través de internet.

Cada día hay más portales de citas en la red. Muchas personas, cansadas de no encontrar pareja o relaciones sexuales en su vida cotidiana, lo buscan a través de este tipo de web o redes sociales. Las citas a ciegas se están convirtiendo en la forma de ligar del siglo XXI pero, ¿es oro todo lo que reluce?

Las citas a ciegas pueden provocar una situación estresante y, por lo general, están condenadas al fracaso. Además, la mayoría de las veces supone una desilusión para una de las dos partes o las dos, que acuden a la cita con una idea preconcebida e idealizada de la persona con la que han quedado y que nada tiene que ver con la que tienen en frente.

¿Sexo en una cita a ciegas?

Depende. Un cosa es haber quedado con alguien que pensábamos que era Brad Pitt y otra cosa es desmerecer a quien tenemos delante. No debemos precipitarnos y salir corriendo si la persona no nos gusta.

Hay que pensar que has quedado con alguien que te ha llamado la atención por algo más que su físico. Intenta encontrarlo. El siguiente paso es averiguar realmente quién es... Necesitas un momento de intimidad e, incluso, buscar su nombre en internet. Seguro que aparece algo. Las redes sociales también delatan personalidades.

Si se ha encontrado el punto común que provocó la cita a ciegas, solo falta que prenda la chispa para que el encuentro comience a calentarse. Eso sí, nadie debe sentirse obligado a hacer algo que no quiere. Si la situación avanza, pero al día siguiente te das cuenta que no es la persona de tu vida, toca decir una y no más, agradecer su compañía y, en el caso de que se pueda volver agobiante, bloquear a esa persona de tu vida. Muchas veces el 'si te he visto, no me acuerdo' es, aunque poco valiente, una de las formas más efectivas de decir no.

Cita sin sorpresas

No des datos personales en una primera cita a ciegas. Elige un hotel en el caso de que te quieras llevar el gato al agua. Cuida de todas tus pertenencias, sobre todo del móvil y la cartera. Y lo más importante: no hace falta que seas tú mismo... la otra persona tampoco lo será.