Gato
Imagen de uno de los gatos de un vídeo mostrado en el CatVideoFest. CATVIDEOFEST

Will Braden, un director de cine de 39 años de Seattle (EE UU), jamás pensó que su trayectoria profesional giraría en torno a los vídeos sobre gatos. Solo el año pasado llegó a ver entre 15.000 y 17.0000 vídeos de este tipo, cuenta en una entrevista a la BBC.

Todo comenzó en 2006, cuando Braden estudiaba en el Instituto de Cine de Seattle. "Tenía que hacer un vídeo perfil de alguien y había estado haciendo el vago demasiado tiempo", recuerda. Fue entonces cuando le vino la idea en la cabeza: hacer un vídeo sobre el gato que estaba cuidando en ese momento, parodiando viejas películas francesas de la Nouvelle vague.

Fue así como Henry, un gato con el pelo largo blanco y negro, pasó a llamarse "Henri le Chat Noir", un personaje con una actitud pretenciosa. El vídeo, publicado en YouTube en 2007, llegó en el momento en el que la popularidad de los vídeos de gatos en internet comenzaba a despegar.

Cinco años después llegó la secuela: Henri 2, Paw de Deux, a petición de los fans del primer vídeo. "Hice uno nuevo y se volvió viral muy rápido. Creo que tuvo un millón de visitas en cuatro o cinco días", asegura. Casi siete años después, ese vídeo acumula ya 10,5 millones de visualizaciones.

En 2012, el mismo año en que publicó la secuela, el Walker Art Center de Minneapolis organizaba el primer festival de vídeos de gatos en internet. El vídeo de Braden resultó nominado a esos premios gracias al público y finalmente se llevó el galardón Golden Kitty a la mejor película.

A partir de ahí, la fama no tardó en llegar: los medios empezaron a interesarse en el gato y famosos como el actor Christopher Walken se declararon fans de Henri, que incluso logró un acuerdo publicitario con una marca de comida para gatos.

A pesar de que Braden se retiró de YouTube el año pasado, los vídeos de gatos continúan siendo parte de su vida. En 2014 empezó a trabajar en la organización del festival de Minneapolis y a partir de 2016 comenzó a llevar él solo el certamen, que pasó a denominarse CatVideoFest.

Desde entonces, su trabajo diario consiste en rastrear los rincones más lejanos de internet, revistar miles de presentaciones de vídeos, reservar lugares y llevar el marketing del festival. El año pasado firmó un acuerdo de distribución para una película de gatos a nivel nacional.

Braden espera que a finales de 2019, el filme habrá llegado a más de 200 salas de cine en EE UU y en los primeros meses ya ha recaudado decenas de miles de dólares. Un porcentaje de esas ganancias se donará a protectoras de gatos de cada ciudad.

Para Braden, los vídeos de gatos proporcionan la "distracción" definitiva del mundo exterior: "No sé cuántas veces en los últimos dos años la gente se acercó a mí, me agarró de los hombros y me dijo: 'Necesitaba esto, necesitaba 75 minutos de gatos", sentencia.