Megan Rixon
Megan Rixon cuenta su pesadilla con una estilista. TWITTER

Megan Rixon acudió a una estilista para colocarse unas pestañas postizas.

Lo que parece una práctica habitual -y fácil- en este sector se convirtió en una pesadilla para la chica y que a punto estuvo de costarle caro.

A la profesional no se le ocurrió otra cosa que, para fijar las pestañas, utilizar pegamento de uñas, mucho más agresivo que el indicado para la ocasión.

Según contó Megan en las redes, perdió la vista, sufrió dolores y no podía parar de llorar. Además, según su versión, la estilista ignoró su dolor en los párpados y unos pequeños puntos blancos en su visión y la puso a descansar.

Cuando Rixon intentó abrir los ojos, estaban pegados e irritados.

Por eso, advirtió a otras chicas de su terrible experiencia en Twitter: "Amigas, tienen ser muy cuidadosas con lo que se hagan en las pestañas. Me hice las mías en un lugar nuevo y usaron pegamento de uñas. Perdí la vista durante 2 horas. La hinchazón ha bajado, pero aún me duelen".