La marca Calvin Klein siempre ha apostado por la publicidad atrevida y seductora. Sin embargo, los fans de la compañía no parecen estar satisfecho con el posiblemente anuncio más picante que han hecho.

En su último spot aparece la modelo estadounidense Bella Hadid besándose apasionadamente con la influencer virtual Lil Miquela. "La vida consiste en abrir puertas y crear nuevos sueños que nunca supiste que podían existir", dice en off Hadid.

Esta es una estrategia publicitaria llamada queer-baiting, que sugiere el romance entre dos personas del mismo sexo pero sin llegar a consumarse en ningún momento. Sin embargo, el hecho de que no sean dos personas de carne y hueso, no ha gustado nada y ha sido muy criticado en redes sociales.

"Hay un montón de modelos LGBTQ reales que podrían haber sido utilizados, no hay excusas", comenta una mujer en Twitter.

"El vídeo de Calvin Klein de Bella Hadid besando a Miquela, una influencer virtual, me hace heterosexual, homofóbico y homicida a la vez", critica otro.

Tal ha sido la repercusión, que la marca ha tenido que pedir disculpas en Twitter: "Desde Calvin Klein damos la bienvenida a todo tipo de críticas constructivas de nuestra comunidad. El concepto por nuestra última campaña es promover la libertad de expresión para un amplio rango de identidades, incluyendo un espectro de identidades sexuales y de género"

"Esta campaña en concreto fue creada para desafiar las normas convencionales y los estereotipos en la publicidad. En este video, exploramos las líneas difusas que existen entre realidad e imaginación. Entendemos y nos damos cuenta de que mostrar a alguien que se identifica como heterosexual en un beso homosexual se puede percibir como queer-baiting", han reconocido.

La marca concluye el mensaje de disculpa diciendo que "como empresa con un alarga tradición en la defensa de los derechos LGTBQ+" no era su intención hacer una "mala representación de la comunidad". "Pedimos disculpas por cualquier ofensa que hayamos podido causar".

Cabe destacar que Calvin Klein no es la primera marca que apuesta por publicidad con personas LGTBQ, Burger King estrenó hace una semana su nuevo anuncio en el que aparecen dos chicas besándose: "El amor no hay que entenderlo, solo hay que disfrutarlo".