Foca común
Un ejemplar de foca común, phoca vitulina. WIKIPEDIA

Un equipo de científicos de Nueva Zelanda conservó excrementos congelados de focas, que reciben el nombre de scat, para su posterior análisis un año después. Es una muestra de focas leopardos que se había recolectado en noviembre de 2017, en la playa Oreti de Invercargill.

Lo que no se esperaban estos investigadores es lo que se encontrarían entre lo excrementos. Nada menos que una memoria USB.

Cuando los investigadores conectaron el USB, descubrieron que funcionaba y que mostraba fotos y videos de las vacaciones de una persona desconocida. Un individuo que ahora se han propuesto encontrar.

En un comunicado, el equipo de científicos señaló que, "oculto en el fondo del excremento, se encontraba una memoria USB. El dispositivo estaba en buenas condiciones considerando de dónde venía, así que lo dejamos secar durante unas semanas. Ahora mismo la única pista sobre a quién podría pertenecer es la punta de un kayak azul".

Dejando la parte curiosa a un lado, los voluntarios han advertido de la gravedad de haber encontrado objetos como este en los excrementos de los animales. "Es muy preocupante que estos asombrosos animales antárticos tengan este tipo de plástico dentro de ellos".