Un perro de raza American Staffordshire Terrier
Un perro de raza American Staffordshire Terrier. ARCHIVO

Charlee Campbell, de 2 años, y su perra Penny desaparecieron durante la mañana del pasado jueves 7 de junio de la casa de su abuela en el área de Lebanon Junction, a 30 millas del sur de Louisville, Kentucky, Estados Unidos. Estuvieron perdidas 36 horas, pero la historia tuvo final feliz con una clara heroína: la mascota jamás se separó de la niña.

Las redes sociales fueron la plataforma para divulgar el anuncio que informaba de la desaparición de la niña y la mascota. "Buscan a la niña desaparecida de la casa de sus abuelos junto con el perro de la familia. Charlee Campbell, de dos años, fue vista por última vez con un pijama azul en el condado rural de Bullit", rezaba el anuncio.

Tras dos días de trabajo por parte de los equipos de búsqueda, en la tarde del pasado viernes 8 de junio, la abuela de Charlee, Beth Campbell, dijo haber visto correr al can hacia ella, presentando síntomas de deshidratación y picaduras producidas por las garrapatas.

"Dios nos está escuchando". dijo Beth Campbell tras ver a la mascota de la familia, suponiendo- por tanto- que la pequeña Charlee debería estar cerca, según informaba el Courier Journal.

En ese momento, a menos de una milla del hogar, Wayne Brown- vecino de la familia- vio a Charlee Campbell en el porche de su residencia.

"No puedo creer que haya sobrevivido", dijo Donnie Tinnel, sheriff del condado, al canal Fox 19. "Hay coyotes en las colinas, serpientes de cascabel y garrapatas. Pero ella logró salir sana y salva", concluyó.

El can estuvo junto con la menor

Penny, la mascota de la familia, ha sido la otra protagonista de este hecho, ya que se mantuvo con la niña durante el tiempo que estuvo desaparecida. "Es nuestra heroina", dijo Beth Campbell. Y añadió, con humor, que como recompensa "Penny está recibiendo golosinas en estos días, y también hamburguesas".

Los investigadores intentan reconstruir la ruta por la que estuvo la menor desaparecida durante 36 horas. Para ello, emplean a los perros policiales, que rastrean el trayecto a partir del olor corporal de la niña.