Winnie Sampie
Winnie Sampie, de 75 años, con su recién sacado permiso de conducir. BLOODWOOD TREE ASSOCIATION

Lo que el ser humano es capaz de hacer por las personas que quiere es impresionante. Ejemplo de ellos es Winnie Sampie, una anciana de 75 años que se propuso sacar el carné de conducir (costase lo que costase) para poder llevar a su hermana mayor, que está enferma, a sus revisiones médicas.

A pesar de que muchas personas a su alrededor no confiaron en que podría sacarse el permiso, lo logró y ahora conduce por Pilbara (Australia Occidental) como uno más. "Llevaba pensando en sacármelo durante mucho tiempo y muchos pensaron que me decidí demasiado tarde", contó Sampie a NITV News.

La anciana explicó que aprendió a conducir "en el monte" cuando era muy joven, pero que nunca se molestó en sacarse el permiso de conducir. Cuando fue diagnosticada de artritis, Sampie empezó a utilizar una scooter para moverse por la ciudad, lo que le hizo recordar que siempre había querido tener al carné.

La organización Bloodwood Tree Association ayudó a la mujer a Sampie a sacarse el permiso. Su instructora, Tanya Holman, dijo que era la aspirante más vieja que habían visto. "Muchas veces, Winnie dijo que tenía que dejar las clases porque ella no podía permitírselo", contó.

A pesar de las dificultades, Sampie consiguió aprobar el examen y obtener el carné. "Estoy muy orgullosa de mí misma por lograrlo, me ha llevado mucho tiempo", reconoció Sampie.