El hombre que encontró nueve millones de pesetas en botes de Nesquik encuentra comprador para los billetes

Los vecinos de Sober, una pequeña aldea de la provincia de Lugo, están muy sorprendidos por el tesoro encontrado durante la restauración de una casa. Un tesoro que ya tiene poco valor. Porque los nuevos dueños de una vivienda que estaban reformando encontraron una fortuna oculta en viejos botes de cacao, repartidos por toda la casa. Hasta nueve millones de las antiguas pesetas repartidos por todo el edificio. Los vecinos aseguran que los antiguos dueños tenían mucho dinero y que la gente, antiguamente, cuando ahorraba, escondía los billetes en colchones, arquetas, en el horno y hasta en tarros, como es el caso, de cacao soluble. El nuevo propietario cuenta, billete tras billete y contabiliza hasta nueve millones de las antiguas pesetas, unos cincuenta y cuatro mil euros. Era tratante de ganado y vivió de forma regular y discreta toda su vida, pese a amasar mucha fortuna. Pero la alegría del nuevo comprador de la casa duró poco, hasta que se enteró de que desde del 2021 el Banco de España ya no canjea pesetas. A su nuevo propietario solo le queda guardarlos como recuerdo de esta anécdota y continuar pensando en qué se los hubiera gastado, de haber realizado este hallazgo tan solo un año antes.
Toño Piñeiro, el vecino de Sober que ha encontrado nueve millones de pesetas en botes de Nesquik repartidos por el interior de una vivienda que estaba reformando.
Toño Piñeiro, un gallego residente en Valencia que se topó con nueve millones de pesetas —54.091,09 euros al cambio— ocultas en botes de Nesquik.
ATLAS

Hace poco más de un año que el Banco de España dejó de cambiar pesetas por euros, de ahí que encontrar grandes cantidades de dinero pueda convertirse en todo un problema, ya que no es posible realizar ningún tipo de canje de esta antigua divisa. Esto fue lo que le ocurrió a Toño Piñeiro, un gallego residente en Valencia que se topó con nueve millones de pesetas —54.091,09 euros al cambio— ocultas en botes de Nesquik repartidos por el interior de la casa que está restaurando en Sober, Lugo. Días después de que su hallazgo saltara a los medios de comunicación, que dieron a conocer su historia, Piñeiro ya ha encontrado un posible comprador para los billetes.

Según recoge Diario de Pontevedra, se trataría del diseñador Pepe Cruz, que se ha mostrado interesado en hacerse con una parte de ese tesoro encontrado en Lugo. 

En concreto, se trataría de los seis modelos de la serie de billetes de 200, 500, 1.000, 2.000, 5.000 y 10.000 pesetas, puestas en circulación por el Banco de España entre los años 1979 y 1985.

El interés de Cruz reside, principalmente, en que estas pesetas fueron diseñadas por su padre, José María Cruz Novillo. "Mi padre le había comprado al Banco de España billetes de la primera hornada, pero gran parte nos los robaron a principios de los 90 y otros se fueron deteriorando por la humedad", ha explicado a Diario de Pontevedra.

En este sentido, Pepe Cruz ha manifestado que le gustaría recuperar estos billetes "a modo de fondo de archivo de nuestro estudio".

A la hora de hacerse con estos billetes, Cruz ha indicado que hasta que el Banco de España dejó de canjearlos en euros "no era demasiado fácil encontrarlos, debido a que la gente los cambiaba".

Ahora su suerte ha cambiado gracias al hallazgo de Toño Piñeiro. El valor de los billetes dependerá de las numeraciones, así como del estado en el que se encuentren, si bien Piñeiro ya ha manifestado que guardará "uno de cada valor". En el caso de que Cruz no compre todas las pesetas halladas en su casa, su plan B será llamar a otro coleccionista canario que también ha mostrado interés en estos billetes.

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