La peculiar exigencia de un pueblo para quien se quiera mudar allí: tiene que extirparse el apéndice

Villa Las Estrellas.
Villa Las Estrellas.
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Mudarse a la villa Las Estrellas, un pueblecito situado en la Antártida, conlleva muchas dificultades. Y no sólo por las bajísimas temperaturas que se alcanzan, hasta -47ºC, o por lo recóndito de su ubicación, en la Isla Rey Jorge (Chile), sino por una peculiar exigencia: la persona que quiera vivir allí tendrá que extirparse el apéndice.

Aunque en un primer momento pueda sonar como una petición extraña, lo cierto es que tiene su lógica. El hospital más cercano se encuentra a más de 900 kilómetros y, dado que la operación de apendicitis tiene que realizarse lo más rápidamente posible, sería peligroso para el paciente.

Si bien en cierto que al ser una base científica suele haber médicos, no es seguro que alguno de ellos sea cirujano para poder atender esa dolencia. Por ello, se exige de manera preventiva que los nuevos habitantes se lo extirpen antes de llegar, incluidos los niños.

Unas 100 personas viven en este remoto asentamiento que cuenta con una escuela, una biblioteca, una oficina de correos, una emisora de radio, un banco, un supermercado, una iglesia católica y otra ortodoxa.

Además, cuentan con otras normas, como que están prohibidos los perros, por si traen enfermedades infecciosas y no se suelen recibir verduras frescas. Todo ello por la seguridad de las familias enteras que viven allí.

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