Un escultor japonés crea arte efímero con todo tipo de frutas y verduras

Halcón tallado en brócoli por el artista Takehiro Kishimoto.
Halcón tallado en brócoli por el artista Takehiro Kishimoto.
GAKU CARVING / INSTAGRAM

La talla de fruta tailandesa es una modalidad de arte desconocida que surgió en el siglo XIV en Bangkok y que ha sobrevivido a los años como una de las técnicas más complicadas y precisas de escultura. Takehiro Kishimoto es uno de los artistas que más exportan y visibilizan esta disciplina en la actualidad.

Con su cuenta de Instagram, Gaku Carving, a menudo deja pasmados a sus más de 250.000 seguidores con las transformaciones que es capaz de crear en frutas con tan solo la ayuda de un cúter, o cuchillo pequeño.

La paciencia es clave en este arte, pero también la creatividad y la meditación también juegan un papel importante. Para este chef japonés lo fundamental es dar a conocer su arte y por eso comparte fotos, vídeos y hasta tutoriales. 

Con cada publicación se supera. Una de sus creaciones más virales, una grulla hecha con zanahoria, es una de sus obras más complicadas hasta el momento. Sin embargo, crear los motivos tradicionales y los diseños geométricos conlleva un doble esfuerzo. 

Además de la concentración necesaria para llevar a cabo sus diseños, el cocinero trabaja a contrarreloj y lucha contra la oxidación de los alimentos mientras los trabaja. 

Sin embargo, no desperdicia nada de comida. Kishimoto asegura que se come todas las obras después de crearlas e insta a todos aquellos inspirados a probar el arte del tallaje tailandés que empiece con los plátanos: "Son relativamente baratos, y son deliciosos, así que realmente no se desperdiciara nada incluso si la obra de arte no resulta como estaba planeado".

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