PETA bautiza a una vaca rescatada con el nombre de Kim Kardashian

Kim Kardashian en la gala MET del 2018.
Kim Kardashian en la gala MET del 2018.
GTRES

A ver, por regla general y por no caer en un machismo rancio, estaría muy feo e incorrecto llamar 'vaca' a Kim Kardashian. Y sin embargo, desde hace unos días, lo contrario sí es correcto. Es decir, llamar Kim Kardashian a una vaca. No a todas, claro, no se puede caer en esa generalización bovina, sino a una muy concreta con la que PETA ha querido rendir homenaje a la popular empresaria. 

La famosa organización ecologista por los derechos de otros seres vivos es muy consciente de los cambios que ha realizado la influencer en su vida con tal de mostrarse más en sintonía con el medioambiente e, incluso, llevar una dieta libre de lácteos (ya se ve por dónde van los tiros) por la explotación especista para su consecución.

Además, todo ha sucedido en la India, donde es de sobra sabido que, como símbolos de la fecundidad y maternidad, las vacas son sagradas. Una de ellas fue rescatada por las Personas por el Trato Ético de los Animales (significado de PETA) y por lo tanto ahora llevará una vida alejada de los extractores de leche. Además de este proceso, que definen como doloroso, está el hecho de que las vacas son separadas cruelmente de sus becerros en algunas fábricas masificadas. 

Este dato fue muy importante para que el anuncio de este nuevo nombre para el animal lo hiciesen el Día de la Madre (que fue el 9 de mayo, no el 2 como en España), porque entienden que Kim Kardashian (la persona, no la vaca) actúa como tal no solo con sus cuatro hijos con Kanye West, sino también con sus más de 220 millones de seguidores en todo el mundo.

Y como propugnar entre todos ellos un estilo de vida en el que no tengan cabida los lácteos, "PETA agradece a Kim Kardashian por seguir el cauce hacia el futuro, que es vegano", tal y como expresó Sachin Bangera, el director de la sede India de la compañía.

La vaca, que ha sido bautizada como Kim Kowdashian ('cow' es vaca en inglés, un juego de palabras muy sutil), será llevada ahora a un santuario donde su vida será ver pasar los días comiendo pasto verde, algo de sorgo y forraje mientras hace migas con otra vaca, llamada Meena, y un buey, cuyo nombre es Sonya.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento