Una mujer lleva demasiado lejos la fiebre de los rellenos faciales y se pone ella misma unos pómulos gigantes

Una de las fotos de Anastasiia Pokreshchuk en sus redes sociales.
Una de las fotos de Anastasiia Pokreshchuk en sus redes sociales.
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El canon de belleza actualmente demanda unos rasgos que solo los hemos visto en modelos como Bella Hadid, Hailey Baldwin o Kendall Jenner, conseguidos gracias al bisturí: ojos rasgados que den una mirada felina, pómulos marcados y esculturales, nariz pequeña a la par que respingona y labios gruesos y carnosos. 

El querer alcanzar esta nueva belleza tan concreta lleva el peligro de exponerse a una adicción por los retoques estéticos y llevarlos al extremo, como le ha pasado a Anastasiia Pokreshchuk, una modelo de 31 ucraniana que ha saltado a la fama por realizarse los rellenos faciales ella misma.

Durante el programa This Morning de ITV, Anastasiia admitió que ya se había dejado más de 1.600 libras en rellenos hasta la fecha, y que no piensa dejar de hacerlo. Pero lo que más preocupó a los presentadores y al cirujano plástico que estaba presente, el médico Alex Karidis, es que se lo ha comenzado a inyectar sola.

Me encanta este look, antes era un ratón gris. Mi nariz era demasiado grande, ahora tengo labios y mejillas y se ve bien", dijo Pokreshchuk en el programa de la televisión inglesa.

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Anastasiia, que actualmente tiene más de 159.000 admiradores en Instagram, se inyecta rellenos de ácido hialurónico de acuerdo con las instrucciones de un tutorial de un médico, y afirma que es consciente de los peligros a los que se expone, pero se asegura de usar equipo esterilizado y que lo hace "como un doctor".

Pokreshchuk comentó que se sentía más segura con los rellenos y que ahora recibía más atención romántica. Sin embargo, no cree que todo se trate por sus mejillas, sino que piensa que recibe más atención porque se ha vuelto más segura, y agregó: "Mi madre piensa que esto es un poco loco, pero ¿qué puede hacer? ¡Sin arrepentimientos! Estoy feliz con mis mejillas".

Sin embargo, a pesar de decir que tiene "formación", el cirujano plástico Alex Karidis advirtió a la ucraniana sobre los peligros de hacerlo en casa. "Hay una razón por la cual los rellenos inyectables son administrados por médicos experimentados. El hecho de que algo no sea quirúrgico no significa que no sea médico", comentaba preocupado porque alguien pudiese seguir sus pasos.

"Se necesita mucha habilidad y conocimiento para hacer esto; siempre debe asegurarse de estar en un entorno donde esto se pueda hacer de manera segura, no en una cocina o baño", comentaba Karidis agregando que es una "locura" que alguien comience a inyectarse rellenos por su cuenta.

Los comentarios en las redes sociales no tardaron en llegar, y muchas personas creyeron conveniente comenzar a dar a Anastasiia su opinión sobre su físico y sobre la cirugía estética.

"¿Por qué las mujeres guapas y jóvenes se meten así con sus caras? ¿Por qué piensan que los rellenos y los labios gruesos se ven atractivos? Tal vez soy anticuada, pero el maquillaje bien aplicado para mejorar las características es precioso, pasarse tres pueblos con los rellenos no lo es", escribía una mujer en Twitter.

Aunque sea un caso más extremo que el de Carla Barber, volvemos a ver comentarios de personas ajenas comentando sobre las modificaciones físicas de una persona, dejando a un lado la peligrosidad que puede llevar hacer estos procedimientos en casa como lo hace Anastasiia.

Si algo nos dejó Disney con la película de Bambi fue la gran frase que decía Tambor: "Si al hablar no has de agradar, es mejor callar". Muchas veces hay que aplicar la regla de los tres segundos: si quieres decirle algo a una persona sobre su físico que no pueda cambiar en 3 segundos (como un trozo de lechuga entre los dientes), mejor no digas nada.

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