Un niño que no podía vender limonada por el coronavirus monta un puesto de contar chistes para animar a sus vecinos

  • El pequeño decidió aportar a su comunidad ofreciendo a los vecinos un poco de risa. 
Un puesto de limonada, en una imagen de archivo.
Un puesto de limonada, en una imagen de archivo.
Jon_York / Wikimedia Commons

Callaghan McLaughlin es un niño de seis años que vive en la localidad de Saanich, en la Columbia Británica, Canadá. Callaghan acostumbra, cuando llega el buen tiempo, a montar en el jardín delantero de su casa un puesto de limonada, algo que el distanciamiento social y el coronavirus le han impedido hacer este año. 

Así que frustrado, él y su madre decidieron buscar otra actividad que pudiera hacer en su tenderete. "Teníamos que pensar en algo que fuera sin contacto y sin dinero, pero que tuviera el mismo espíritu comunitario y aspecto social que tiene un puesto de limonada", dijo la madre, Kelsea McLaughlin, a la CNN. 

Así que decidieron montar un puesto donde el pequeño regala chistes gratis durante 45 minutos por la mañana y 45 por la tarde a cualquiera que pase y necesite algo de risa. 

Callaghan saca sus chistes de un libro titulado Laugh Out Loud Jokes For Kids de Rob Elliott y además aprende chistes de la gente que pasa y le enseña nuevos chascarrillos. 

La iniciativa ha recorrido medio mundo e incluso recibió una mención del actor Ryan Reynolds, que compartió la historia en Twitter junto a la palabra "héroe".

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