Una empresa japonesa celebra funerales para muñecas sexuales oficiados por una actriz porno

  • En Japón existe la creencia de que todos los muñecos tienen alma y da mala suerte tirarlos.
  • La compañía Ningen Love Doll ofrece tres planes: el conjunto (250 euros), el sencillo (410) y el más personal (750).
Una muñeca sexual en su funeral.
Una muñeca sexual en su funeral.
NINGEN LOVE DOLL

La empresa japonesa Ningen Love Doll, fabricante de muñecas sexuales, ha querido ofrecer un servicio para que sus clientes puedan darle un digno adiós a sus productos cuando se tienen que desechar. Por solo 30.000 yenes (casi 250 euros), la marca ofrece la posibilidad a los dueños de que se despidan de sus amigas de silicona de la manera que se merecen.

Pero estos juguetes no son simples muñecas hinchables (de hecho, no son hinchables), algunos son tan realistas que se han convertido en algo más que un objeto sexual y para muchos japoneses solteros son como una compañera de vida. Por ello, la compañía busca satisfacer los deseos de estas personas centrándose en los sentimientos que sienten hacia sus muñecas.

Tal y como compartió el medio SoraNews24, el precio básico incluye el Plan Funeral Conjunto, con una ceremonia en la que se desechan varias a la vez y una foto conmemorativa que se entrega al propietario. Si se quiere algo más personal, por 50.000 yenes (unos 410 euros) se puede tener el Plan Funeral Estándar, con un certificado de defunción además de la foto.

Sin embargo, para más sentimiento todavía existe el Plan Funeral de Muñeca de Ángel, por 90.000 yenes (casi 750 euros). Este servicio incluye lo mismo que el estándar, pero con múltiples extras: el dueño puede acudir al funeral y verá cómo desmontan cuidadosamente las piezas de su compañera; podrá leer una carta a la muñeca; y recibirá una de sus partes como recuerdo.

Una muñeca sexual en su funeral.
Una muñeca sexual en su funeral.
NINGEN LOVE DOLL

Ningen Love Doll celebra los funerales en la ciudad de Higashiosaka, en Osaka, y quien los oficia es la actriz porno Rei Kato. Después de la ceremonia, las muñecas son enviadas a una empresa de procesamiento de residuos industriales.

Es una buena forma de despedirse de tus cosas, y así lo asegura la compañía, que opina que "las muñecas de amor nacen para ser amadas". Una creencia muy extendida en Japón es que todos los muñecos tienen alma como los humanos, por lo que da mala suerte tirarlos a la basura. Por ello, la empresa también tiene sus servicios disponibles para que las personas digan adiós a muñecas articuladas, muñecas sencillas, peluches y figuras.

Pero, sobre todo, han potenciado los funerales para compañeras sexuales, pues hay un estigma con este tipo de muñecas de silicona de tamaño real. Además, por sus materiales y dimensiones, deben ser recogidos por separado por una empresa a la que se debe llamar y pagar con antelación.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento