Qué son los furanchos, los tesoros que guardan la auténtica gastronomía gallega

Cuncas de vino y raciones de oreja.
Cuncas de vino y raciones de oreja.
20minutos.

Si no has tenido el placer de vivir la Galicia profunda con todos sus secretos, tesoros y tradiciones, te habrás quedado con la parte más popular de esta tierra, por supuesto también en lo que a la gastronomía se refiere. 

Galicia es pulpo y grelos, lacón y pimiento de Padrón, marisco y cocido, Ribeiro y Albariño, filloas y empanadas, licor café y queimada... pero también es vino de cosecha propia en cuncas y raciones de orellas -orejas-. Galicia también es sus furanchos

"Se consideran furanchos los locales utilizados principalmente como vivienda privada pero donde sus propietarios/as venden el excedente del vino de la cosecha propia, elaborado en casa para su consumo particular, junto con las tapas que, como productos alimenticios preparados regularmente por ellos/ellas, sirvan de acompañamiento”, define estos locales la Xunta de Galicia, aunque estos locales históricos son auténticas joyas de la cocina y la tradición gallega.

Desde 2012 la Xunta regula la actividad de estos locales que deben ceñirse a unas normas para no suponer una competencia real del resto de establecimientos de hostelería. 

Tres meses al año, vino propio y cinco tapas

Según establece la Xunta de Galicia, los furanchos solo pueden tener tres meses de funcionamiento al año y nunca durante la temporada alta, lo que se traduce en un período que comienza el 1 de diciembre y finaliza el 30 de junio. 

Al tratarse tradicionalmente de la venta del excedente de la cosecha de vino, el furancho debe tener viñas propias que estén registradas, no se puede servir vino embotellado, sino en directamente desde el barril servido en jarras y cuncas -tazas-. 

Como el comercio va unido al bebercio, en los furanchos también se sirven tapas, aunque según establece la Xunta, solo pueden ofertar cinco tapas por establecimiento, aunque por ley, también puedes llevar tu propia comida y consumir solamente la bebida del establecimiento. 

Qué se come y qué se bebe

No es que en los furanchos debas tomar vino de la cosecha del lugar, es que literalmente no vas a poder tomar otra cosa a no ser que te apetezca un vaso fresquito de agua. 

Ni refrescos, ni cervezas, ni zumos ni batidos. Por ley y al no tratarse de un establecimiento hostelero al uso, en los furanchos solo se puede servir vino de la cosecha y agua

¿Y a la hora de comer? La Xunta establece que cada furancho solo puede ofertar cinco tapas, pero cinco tapas elegidas entre los siguientes platos típicos de la zona: oreja o chorizo, sardinas o jureles, callos con garbanzos o alubias, tabla de embutidos o de quesos, tortilla de patata, empanadillas, empanada, lomo, costillas, zorza, huevos fritos, croquetas o pimientos de Padrón. 

Por el laurel los identificarás

A pesar de poder encontrar furanchos por toda Galicia, se trata de un establecimiento originario de la zona de Betanzos, en A Coruña, y algunas comarcas de la provincia de Pontevedra.

Al tratarse de casas particulares donde parar a beber vino, se suelen encontrar en carreteras secundarias y por lo general, están poco señalizados, aunque todos comparten una seña identificativa en común: la hoja de laurel. 

Para identificarse, los furanchos o loureiros cuelgan una hoja de laurel -de ahí su nombre- en la puerta o verja del lugar, en señal de que se trata de un establecimiento donde parar a por vino casero y comida de la tierra. 

Aunque llegar a estos lugares es una cuestión más del boca a boca que de la identificación visual, también existen plataformas donde encontrar furanchos en la zona para descubrir la auténtica tradición gastronómica gallega, como Defuranchos.com

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