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Moñetes, la variante española del dulce que arrasa en el sur de Italia: "Se puede comer en cada momento del día"

Moñetes
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@monetesartesanos

Hablar de comida Italia es hablar por obligación de pizza, de pasta, de risotto... pero la gastronomía del país de la bota, si nos salimos de los platos clásicos, va mucho más allá. 

Dejando de un lado los grandes hitos de la gastronomía del país, si rascamos un poquito más en la gastronomía de cada región encontramos algunos platos que bien merecen reconocimiento internacional. Parece que de la gastronomía italiana habitualmente solo rescatamos aquellos platos salados que nos encanta encontrarnos en cualquier carta con buena gastronomía patria, pero si queremos pegarnos un capricho dulce, ¿por dónde tiramos? Llegados a este punto, una muy buena opción son los tuppos -o moños- sicilianos. 

El tuppo es un bollo típico de la gastronomía siciliana y del sur de la península itálica que ha inspirado más de un bocado. "En Italia tenemos un bollo con forma de moño llamado tuppo, que es completamente dulce y se rellena con helado o se acompaña con un granizad muy cremoso"- nos cuenta Valentina Ciardulli, creadora de los moñetes, el tuppo más español. 

Si has visitado la región de Sicilia es probable que reconozcas este brioche con forma de moño -y que te hayas comido más de uno-. Es tradición en esta zona del país comer este brioche relleno de helado o comerlo solo acompañado de un granizado típico de Sicilia. Y es un manjar. Aunque en la capital de nuestro país este dulce típico italiano se ha abierto a un amplio abanico de posibilidades con infinitas posibilidades -dulces y saladas- para todos los gustos. 

Con un inconfundible acentro italiano, Valentina se confiesa una auténtica enamorada de los bocadillos, tanto de cocinarlos como de comerlos, además de llevar su país por bandera pero con un toque muy español. De todas sus pasiones Ciardulli hizo su negocio, buscando aunar sus raíces, con su presente en España y con uno de sus platos favoritos: el bocadillo

Así fue como Valentina creó el bocadillo más italiano o el tuppo más español, según como se mire. "Me encanta el bocadillo, me encanta prepararlo y me encanta comerlo, y creo, a parte de hamburguesas, en Madrid no hay demasiados bocadillos que merezcan la pena, por lo que busqué hacer algo italiano pero con un nombre español y crear una marca nueva". 

De esencia italiana pero con acento español 

En su proyecto de emprendiemiento, esta italiana en busca del bocadillo perfecto decidió coger la forma del tuppo -moño- italiano pero innovar con la masa y el relleno. Y el resultado habla por sí solo. 

"Lo que hice fue coger la forma de este bollo cambiarle la masa para conseguir un equilibrio entre dulce y salado y buscar un nombre español, que tuviese que ver con le nombre italiano, que es tuppo, y significa moño", comenta Valentina sobre el origen de estos bocados. 

Buscar el nombre perfecto para esta nueva creación no fue tarea fácil, aunque cuando lo tuvo delante, Valentina supo en ese mismo momento que se trataba del definitivio: "Hice una cena con los más creativos de mis amigos y la chica que iba a diseñar el logo y salió el nombre de 'moñetes' y me pareció genial porque viene de 'moño' y 'mollete'. No dudé ni un segundo".

"El nombre de 'moñetes' y me pareció genial porque viene de 'moño' y 'mollete'"

No es lo mismo tuppo que moñete, y eso es algo que Ciardulli ha sabido dejar claro en su receta. "La masa del moño italiano es dulce, es un brioche, y tiene bastante sabor a vainilla, y la masa del moñete es un brioche también pero he hecho varias pruebas para equilibrar la dulzura. La cantidad de azúcar es mayor que la cantidad de sal pero está perfectamente equilibrada"- asegura la italiana sobre su bocado. 

Una experiencia dulce y salda

Valentia busca que, acudir a su puesto del Mercado de Antón Martín y comer un moñete -o varios- sea una experiencia: "Yo no te doy un moñete frío, lo abro y lo relleno, yo le vuelvo a dar un toque al horno, que para mí es súper importante y es la diferencia principal con el tuppo italiano, porque así lo que consigo es dejar crujiente la parte de fuera y suave la parte de dentro, que es lo que yo busco". 

En cuanto a los rellenos, gracias al equilibrio que Valentina ha conseguido en la masa podemos añadir casi cualquier tipo de ingrediente, desde cualquier embutido, fiambre o queso hasta los toppings dulces más clásicos. 

"Entre las opciones dulces podemos encontrar clásicos como el dulce de leche, nutella, una crema de ricotta con gotas de chocolate que es la más sicialiana o esta misma versión con cerezas en sirope o con helado, por ejemplo", comienza la propietria de Moñetes Artesanos a exponer sabores. 

Como el moñete se puede comer a cualquier hora del día, no solo de dulce vive este bocado. En Moñetes Artesanos puedes encontrar opciones saladas idales para el desayuno, para el almuerzo, para la merienda.... "En los salados, por ejemplo, tenemos uno de aceitunas negras, burrata, mortadela, ralladura de limón y albahaca, otro con albóndigas en salsa de tomate, otro con mayonesa de albahaca, berenjena ahumada, queso feta y tomate semiseco, otro con salmón y una mayonesa de cítricos, otro con pimientos y chorizo criollo, un toque de lima y semillas de sésamo, uno de pastrami con salsa de Dijon... entre otras muchas opciones". 

En Moñetes Artesanos no encontrarás nombres de ingredientes en sus productos, sino nombres de mujeres que han inspirado cada bocado. "Todos los moñetes tienen nombres de mujeres. Uno de ellos, por ejemplo se llama Margherita, en honor a mi sobrina, que nació cuando arranqué este proyecto", aclara la empresaria. 

"Todos los moñetes tienen nombres de mujeres"

Entre la gran variedad podemos encontrar opciones vegetarianas, algunos más contundentes... Según Valentina, los más calientes son Filomena y Carmela, aunque tienen otros que son más estilo bocadillo con pastrami y mozzarela.

Para cualquier ocasión

"Hay gente que un sábado a las 11 de la mañana te pide Filomena de albóndigas. Flipo, pero pasa", comenta entre risas Ciardulli, que nos habla de la versatilidad de los moñetes para cualquier hora del día. 

¿A quién no le apetece ir al mercado de Antón Martín y mientras haces la compra comerte un moñete a media mañana? ¿O a la hora de comer con unas cervezas entre amigos? Filomena, Carmela, Margherita, Antonia, Giulietta, Candela, La Ginna, Manuela... entre estos nombres de pronunciada personalidad encontramos, sin duda, el bocado perfecto para cada momento. 

"Lo bonito del moñete es que se puede comer en cada momento del día, porque tú puedes desayunar un moñete de huevo, aguacate y queso pecorino, puedes comer un Filomena o uno de mortadela porque quieres un almuerzo más ligerito, puedes merendar cualquiera de los dulces o tomarlos como postre después de una comida o una cena", comenta Valentina y confirmamos lo que ya veníamos sospechando: que cualquier hora del día es buena para tomar un moñete. 

Detrás del mostrador de Moñetes Artesanos te espera de lunes a sábado Valentina, y como si la conversación de esta napolitana no fuese lo suficientemente agradable, en sus manos se encuentra la auténtica fórmula de este manjar de acento italiano. Y no sabemos todavía qué nos conquista más. 

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