Las lentejas son fáciles, pero las queremos perfectas: cuatro trucos para conseguirlo

Imagen de archivo de un guiso de lentejas.
Un sabroso plato de lentejas guisadas.
PIXABAY
Imagen de archivo de un guiso de lentejas.

Las legumbres son un alimento nutritivo, variado y sano. Son bajas en grasas y aportan una gran saciedad al ingerirlas. Y lo son todo el año, no sólo cuando el frío del invierno nos pide puchero.

Lentejas, garbanzos y alubias son ricos en fibra. Esto mejora nuestra salud intestinal, reduce el colesterol en sangre y, por tanto, el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

Es verdad que los grandes cocineros dedican más adjetivos superlativos al resultado de unas alubias o unos garbanzos y no tanto a las humildes lentejas. Pero esta legumbre tiene una gran virtud: es mucho más fácil de cocinar que el resto.

Sí, las lentejas son menos exigentes. Es mucho más sencillo pillarles el punto y conseguir unas ricas lentejas guisadas. Pero hay trucos para conseguir unas lentejas más que buenas, perfectas.

Sin remojo, pero...

Las lentejas no necesitan remojo previo, como sí les pasa a garbanzos y alubias. Y aún así podemos tardar apenas unos 40 minutos en guisarlas en olla normal (bueno, hay alguna variedad más tozuda que puede alcanzar casi las 2 horas).

Lentejas
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Ya no hace falta separarlas como hacían nuestras abuelas, pero conviene lavar las lentejas. Hoy las compramos empaquetadas y seleccionadas, pero aún así viene bien un lavado previo, especialmente si las hemos comprado a granel.

Aún hay otra ventaja de mojar las lentejas (luego lo vemos).

Cómo evitar que se despellejen

Nos hemos propuesto conseguir unas lentejas perfectas y uno de los problemas que a veces nos encontramos es que se han despellejado. No va a cambiar su sabor, pero no lucen igual. Para evitar que se despellejen lo mejor es calcular bien la cantidad de agua que necesitamos al principio, es decir, no añadir agua posteriormente durante la cocción. Bastará con cubrirlas con agua unos 4 cm por encima.

Otra pauta para que nuestras lentejas no se rompan es removerlas poco, con cuchara de madera y con cuidado. Son delicadas. Cuando el guiso ya esté hirviendo ya no debemos marearlas más.

Cómo evitar los gases

La causa principal por la que las legumbres, y particularmente las lentejas, producen gases es que contienen oligosacáridos. Se trata de un almidón resistente que nuestro intestino es incapaz de descomponer, por lo que se queda intacto sin digerir hasta que llega al colón. Estos oligosacáridos se acaban descomponiendo a través de la fermentación de nuestras bacterias intestinales.

Las legumbres son uno de los alimentos más adecuados para este electrodoméstico.
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Por eso, en comparación con otros alimentos, pueden generar más gases o digestiones más pesadas. La manera de cocinar las lentejas es la clave para evitar que se produzcan tantas flatulencias o reducir su intensidad.

Así, un sencillo truco es ponerlas a remojo durante más de 24 horas, para ablandarlas y liberar los oligosacáridos. De ese modo, además, recortaremos el tiempo de cocción posterior. Otra recomendación es añadir durante la elaboración especias aromáticas que sean carminativas, como el romero, el hinojo o el comino.

Otro truco es añadir durante la preparación una pequeña cucharada de bicarbonato de sodio, porque contribuye a regular la función intestinal del aparato digestivo. Y por supuesto, también ayudará comer sin prisas, disfrutando de nuestras lentejas guisadas.

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