Un grupo de técnicos del Centro de Investigación Forestal de Lourizán, acompañados por personal del distrito forestal VII Terra de Lemos, han comprado el estado del terreno afectado por los incendios de Ribas de Sil de más de 1.700 hectáreas, que arrasaron también zonas de los municipios de Quiroga y A Pobra do Brollón. Así, constatan que el suelo sufrió un nivel de afectación "bajo", a pesar de "la orografía de la zona y las largas pendientes".

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